Imagen de archivo del ministro de Transportes, Óscar Puente
El descarte de Puente obliga al PSOE a buscar candidato en Alicante para las generales
En el 9 d'Octubre, Día de la Comunidad Valenciana, el ministro de Transportes, Óscar Puente, le ha dado plantón a Alicante y ha asegurado que no se presentará como cabeza de lista por la provincia al Congreso de los Diputados en las elecciones generales del próximo 29 de noviembre. El movimiento del socialista, por tanto, obliga a la dirección de su partido a buscar un nuevo número uno para su lista.
El asunto ni mucho menos es circunstancial ni anecdótico, ya que Alicante aporta a la Cámara Baja un total de doce escaños fruto de ser la cuarta provincia más poblada de España. El dilema ahora en la sede de Ferraz radica en contestar a la pregunta de si ha de haber continuismo o renovación.
En los últimos comicios nacionales, los del 23 de julio de 2023, el PSOE optó por Alejandro Soler, un histórico de la formación y exalcalde de Elche. Si el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, optara por esa vía, tendría un candidato de perfil bajo y muy alejado de lo que en su día pensó con colocar a Puente, quien sí es capaz de movilizar el voto, algo esencial para los intereses del inquilino del Palacio de La Moncloa a tenor de lo que prevén todas las encuestas salvo el CIS de José Félix Tezanos.
Además, los precedentes no son el mejor aval para Soler, puesto que en las generales el Partido Popular obtuvo cinco parlamentarios y la opción que él encabezaba cuatro. Les siguieron Vox con dos y Compromís-Sumar con tan solo uno. Es decir, mayoría absoluta del centro-derecha.
También habrá que ver qué papel juega Diana Morant en este baile con cambio de parejas. Si bien lleva tres años largos sin explicar por qué colocó a José Luis Ábalos como su número dos para San Jerónimo garantizándole así un escaño y el aforamiento que a fin de cuentas no le ha servido para evadir la acción de la Justicia, ahora tendrá que dar un paso adelante y proponer alternativas al ministro.
En este sentido, el tiempo es el gran enemigo de la líder del PSPV-PSOE, ya que el 28 de este mismo mes todas las candidaturas deben estar formalizadas y presentadas. Es decir, el calendario trunca cualquier atisbo de primarias, ni siquiera si fueran de forma exprés. Tampoco esto es un impedimento para Morant, ya que ella misma llegó a su actual puesto sin haber dado voz a la militancia.
Así, lo previsible es que haga para el número uno al Congreso por Alicante lo mismo que ya ha hecho con la candidata socialista a la alcaldía de la capital provincial, Trini Amorós, que ha fue aupada en julio 'digitalmente' por su jefa de filas. Todo ello, claro está, salvo que Sánchez guarde un as en la manga a modo de plan B y promocione a una cara más visible y reconocible que Soler.