Imagen de archivo de la Audiencia Provincial de CastellónEl Debate

Qué es el bulo del Bar España y a qué personalidades políticas afectó

El caso llega a juicio este 16 de octubre con seis personas en el banquillo de los acusados y más de 30 testigos

La Plaza 3 de la Sección Penal del Tribunal de Instancia de Castellón juzga desde este próximo viernes el caso conocido comúnmente como el bulo del Bar España. Se trata de un entramado que durante más de veinte años se habría dedicado a difundir bulos, rumores y noticias falsas relacionando a jueces, funcionarios, empresarios e importantes figuras políticas en una trama de pederastia y rituales satánicos, con el citado Bar España de la localidad de Benicarló como base de operaciones.

Según el sumario, la trama comenzó sus actuaciones en 1998 y, aunque los imputados han llegado a ser hasta una veintena dada la acumulación de actuaciones y procedimientos al respecto, finalmente serán seis las personas que se sentarán en el banquillo de los acusados en un juicio que tendrá seis sesiones entre el 16 y el 26 de octubre y donde comparecerán más de 30 testigos.

Los investigados, que están procesados por supuestos delitos contra la integridad moral, injurias y calumnias con publicidad, centraron sus ataques en personalidades importantes como el expresidente de la Generalitat Valenciana Francisco Camps, la que fuera número dos del Consell Mónica Oltra, el entonces presidente de la Diputación de Castellón, Carlos Fabra, o la otrora consellera de Justicia en los gobiernos de Ximo Puig, Gabriela Bravo, que es fiscal de profesión. Es decir, no hay un perfil ideológico o político marcado entre las víctimas, ya que hay del Partido Popular, del PSOE y de Compromís.

«Continuas informaciones falsas»

En esa ilícita actuación, los imputados se valieron, entre otras herramientas, de un medio de comunicación digital, cuyo director también será juzgado como responsable civil en la trama de desinformación.

Según la jueza instructora, las acusaciones contra los imputados se basan en «continuas informaciones falsas aparecidas en distintas páginas, blogs y otros medios de comunicación» que hablaban de una «organización de corrupción mafiosa, política, judicial y de pederastia» diseñada por los mencionados y que habría derivado en la violación de cientos de menores de edad.

Asimismo, en su auto de procesamiento señala que «internautas especializados en la propagación de bulos y en la difusión de teorías conspiratorias» hicieron viral la historia sin que se realizara «labor alguna de contraste y verificación» con las fuentes. No solo eso, sino que también taparon que algunos de esos menores presuntamente denunciantes se habrían echado para atrás retractándose de sus testimonios, del mismo modo que ocultaron que los autores de otros bulos relacionados habían condenado las informaciones publicadas por los encausados dada su falta de credibilidad y veracidad.

Camps, personado en la causa

En cuanto a Camps, Fabra, Oltra y Bravo, todos ellos declararon en su día ante el Juzgado por los hechos en calidad de perjudicados. El expresidente de la Diputación de Castellón calificó los hechos como una «canallada» y pidió la retirada de todo el material al respecto en Internet, mientras que la de Compromís aseveró haber recibido «una documentación por parte de los denunciantes del caso», que decidió «trasladar a Fiscalía para que indagara sobre esta cuestión».

De los cuatro, únicamente Camps ha optado por personarse en la causa como acusación particular, algo que no han hecho Fabra, Oltra ni Bravo.