Imagen de archivo del exalcalde de Valencia Joan Ribó junto al actual portavoz de Compromís en las Cortes autonómicas, Joan Baldoví
Candidatura conjunta del PSOE y Compromís al Senado con el comunista Joan Ribó cabeza de lista
Si la configuración de unas listas electorales ya es una tarea de por sí suficientemente compleja, si la convocatoria es fruto de un adelanto, el estrés y los movimientos internos se multiplican hasta la extenuación. Y, para colmo, si se trata de generales se acaban los calificativos porque entran en juego el Congreso de los Diputados y el Senado.
En el caso de la Cámara Alta, los primeros días de precampaña están dejando la idea de que al candidato del PSOE, Pedro Sánchez, ahora sí le interesa de manera más que llamativa y notable esta institución después de toda una legislatura ninguneándola por el hecho de que el Partido Popular tenía mayoría absoluta y tras más de dos años sin comparecer en ella.
Pero ahora las tornas parecen que pueden cambiar significativamente y el presidente del Gobierno y Ferraz están centrando sus esfuerzos en el Senado como contrapeso a un Congreso que se prevé con mayoría absoluta de PP y Vox y para ello están maquinando una lista unitaria del PSOE con los partidos a su izquierda, lo que ya viene a llamarse Frente Amplio.
Esta eventual derivada afecta de lleno a Compromís y abriría una nueva grieta en una formación que convive día sí y día también con los navajazos internos. De este modo, el nombre que más suena como candidato principal es el del exalcalde de Valencia, el comunista Joan Ribó.
Alejado de la primera línea política desde que perdiera la vara de mando municipal frente a la 'popular' María José Catalá, su postulación ni mucho menos aliviaría la tensión entre los líderes de las patas mayoritarias de Compromís, Joan Baldoví, de Més, por una parte, y Mónica Oltra, de Iniciativa del Poble Valencià, por la otra.
Sus encontronazos son tan numerosos como públicos y notorios y qué debe ser Compromís 'de mayor' y cómo ha de presentarse a unas elecciones son los mayores frentes de polémica entre ambos dirigentes. Así, mientras el portavoz de los nacionalistas en las Cortes regionales opta de manera reiterada por una fórmula «100 % valenciana» en la que el partido conserve su marca y no se integre en Frente Amplio, su antagonista es clara partidaria de sumarse a ese gazpacho de siglas de ultraizquierda a modo Frente Popular para tratar de frenar a PP y Vox.
Sea como fuere, a muy tardar el desenlace de todo lo anterior se sabrá el próximo 16 de octubre, último día para que las coaliciones, o en este caso macrocoaliciones, presenten sus candidaturas ante la Junta Electoral Central.