Imagen de la presentación del informe del equipo GEM en The Terminal Hub
La Comunidad Valenciana crece en emprendimiento y casi la mitad de la población se ve con conocimientos suficientes para abrir un negocio
The Terminal Hub acoge la presentación del informe del equipo GEM de la Universidad Miguel Hernández (UMH), junto al Observatorio del Emprendimiento de España y la Fundación Lab Mediterráneo
El emprendimiento continúa creciendo en la Comunidad Valenciana. La actividad emprendedora reciente alcanza al 9,1 % de la población, frente al 8,2 % del año anterior, al tiempo que mejora la valoración de las condiciones del entorno para emprender, especialmente en ámbitos como las infraestructuras y los programas de apoyo, sin embargo, financiación y burocracia siguen siendo las grandes asignaturas pendientes del emprendimiento valenciano.
Estas son dos de las conclusiones principales del informe elaborado por el equipo GEM de la Universidad Miguel Hernández (UMH), junto al Observatorio del Emprendimiento de España en el que ha colaborado la Fundación LAB Mediterráneo y que se ha presentado en The Terminal Hub. El estudio ha contado igualmente con el apoyo de la Conselleria de Industria, Turismo, Innovación y Comercio de la Generalitat Valenciana.
La finalidad del informe es analizar la evolución del fenómeno emprendedor a partir de la encuesta realizada a población adulta de entre 18 y 64 años y de un panel de 36 personas expertas vinculadas al ecosistema empresarial, institucional y académico que valoran el ecosistema de apoyo.
Los datos muestran que la actividad emprendedora reciente continúa creciendo en la Comunidad Valenciana. El principal indicador utilizado por GEM, la tasa TEA, que mide el porcentaje de población implicada en iniciativas de menos de tres años y medio de vida, alcanza el 9,1%, frente al 8,2% del año anterior. La actividad consolidada también aumenta hasta situarse en el 8%, mientras que la intención de emprender en los próximos tres años se mantiene en niveles elevados dentro de la serie analizada, por encima del 15%. La Comunidad Valenciana supera además la media española en todas las fases del proceso emprendedor, tanto en intención de emprender (+1,6 puntos) como en actividad reciente (+1,3) y consolidada (+0,6).
Estos son algunos de los principales resultados del Informe GEM Comunidad Valenciana 2025-2026, presentados por José María Gómez, Ignacio Mira y Jesús Martínez, directores del informe y profesores de la UMH en The Terminal Hub, espacio donde confluyen innovación, tecnología y emprendimiento en la Marina de Valencia. El encuentro ha contado con la participación de Mónica Payá, directora general de Emprendimiento e Internacionalización de la Conselleria de Industria, Turismo, Innovación y Comercio de la Generalitat Valenciana, y de Marta Chillarón, directora de Fundación LAB Mediterráneo. El área del informe desarrollada en colaboración con Fundación LAB Mediterráneo analiza las condiciones del entorno para emprender a partir de la valoración de 36 personas expertas vinculadas al ecosistema empresarial, institucional y académico. Los resultados muestran una evolución favorable respecto al año anterior. Entre los aspectos mejor valorados se encuentran el acceso a infraestructuras físicas, los programas de apoyo y las infraestructuras comerciales y profesionales. Por el contrario, la suficiencia y el acceso a la financiación, la burocracia y fiscalidad, la transferencia de conocimiento y la educación en valores emprendedores, especialmente en primaria y secundaria, continúan apareciendo como ámbitos de mejora.
Entre las recomendaciones formuladas se encuentran simplificar trámites, facilitar la financiación en las primeras fases de los proyectos y potenciar el papel y la coordinación de los diferentes agentes del ecosistema. «El crecimiento de la actividad emprendedora confirma el dinamismo de la Comunitat Valenciana. El siguiente paso es seguir fortaleciendo un entorno que acompañe a los proyectos desde sus orígenes hasta su consolidación y crecimiento, conectando emprendimiento, financiación, conocimiento y empresa», ha señalado Marta Chillarón.
El 49,9% de la población adulta considera que dispone de conocimientos y habilidades para emprender, frente al 40,5% del año anterior, mientras que el 56,4% afirma conocer a alguna persona que ha emprendido recientemente, siete puntos más que en 2024. También aumenta el porcentaje de población que identifica buenas oportunidades para emprender, hasta alcanzar el 42%. Esta evolución convive, sin embargo, con un ligero incremento del temor al fracaso: el 52,8% considera que el miedo a que el proyecto no funcione puede actuar como obstáculo para emprender.
El perfil de las personas implicadas en actividad emprendedora reciente presenta una distribución prácticamente equilibrada por sexo, con un 49,4% de mujeres y un 50,6% de hombres, y una edad media de 38,9 años. El 35,5% dispone de estudios universitarios y el 85% afirma haber recibido formación específica en creación y gestión empresarial. La actividad continúa concentrándose principalmente en los servicios: el 45,8% de las iniciativas se orienta al consumidor final y otro 32,2% corresponde a servicios profesionales y a empresas, mientras que el sector transformador representa el 19,7%. Los proyectos continúan siendo mayoritariamente de pequeña dimensión: el 61% cuenta con una única persona propietaria y el 86,5% genera hasta cinco empleos. Al mismo tiempo, aumenta la incorporación de herramientas digitales. Más de la mitad de las iniciativas considera esenciales para su actividad las redes sociales o la comunicación digital, mientras que un 27% ya tiene presente la inteligencia artificial en su estrategia empresarial.
La sostenibilidad también está presente en una parte significativa de los nuevos proyectos: el 53,3% afirma haber desarrollado acciones para reducir su impacto medioambiental y el 41,1% actuaciones vinculadas con su impacto social. En cuanto a las motivaciones para emprender, el 65,4% señala entre ellas la voluntad de marcar una diferencia en la sociedad, mientras que un porcentaje muy similar apunta también a la ausencia de otras alternativas laborales.