Imagen del material intervenido en la clínica clandestina de Sagunto
Desmantelan en Sagunto una clínica clandestina que ofrecía falsas terapias con drogas alucinógenas
La Guardia Civil detiene al presunto responsable e investiga a otra persona por administrar sustancias psicoactivas en retiros de hasta 500 euros
Lo que se presentaba como una experiencia de bienestar y sanación terminó bajo investigación policial. Un chalé de Sagunto se convirtió en el escenario de unos retiros en los que, presuntamente, se administraban sustancias psicoactivas como parte de tratamientos sin respaldo sanitario acreditado.
La Guardia Civil ha intervenido el inmueble en el marco de la operación Quimera y atribuye a los responsables posibles delitos contra la salud pública, intrusismo profesional y estafa.
Según la investigación, los organizadores promocionaban estas actividades a través de internet y las redes sociales, utilizando conceptos relacionados con la psicología y presentándose como terapeutas. Sin embargo, las comprobaciones realizadas durante las pesquisas apuntaron a que las personas que prestaban estos servicios carecían de la titulación y la colegiación necesarias para ejercer las actividades anunciadas.
El caso comenzó a raíz de uno de esos anuncios en internet. Ante las sospechas de un posible ejercicio irregular de la psicología, los agentes trasladaron la información al Col·legi Oficial de Psicologia de la Comunitat Valenciana (COPCV). El organismo profesional presentó una denuncia el 13 de julio, después de comprobar que no constaban las acreditaciones correspondientes a nombre de quienes ofrecían las supuestas terapias.
Las pesquisas también permitieron determinar que el inmueble no disponía de las licencias municipales ni de las autorizaciones necesarias para desarrollar allí esa actividad.
Promesas de curación
Entre las sustancias que, según los investigadores, se utilizaban durante las sesiones figuran la ayahuasca, los hongos alucinógenos, la psilocibina, el kambó —una secreción obtenida de una rana amazónica— y el denominado bufo alvarius.
Los retiros se comercializaban en distintas plataformas digitales por cantidades que podían alcanzar los 500 euros. Además, los responsables anunciaban que elaboraban artesanalmente cápsulas con psilocibina, un compuesto con efectos alucinógenos que puede provocar alteraciones perceptivas y otras reacciones adversas.
La investigación sostiene que estas sustancias se ofrecían como herramientas para tratar enfermedades, pese a que la organización no acreditaba contar con profesionales sanitarios habilitados para administrarlas. Entre las afirmaciones difundidas en su página web figuraban supuestos beneficios relacionados con la eliminación de infecciones, la purificación del organismo e incluso la prevención del crecimiento de tumores.
También se describían los vómitos y la diarrea como señales de una supuesta mejoría física. Estas afirmaciones no constituyen pruebas de que se esté produciendo una curación y pueden contribuir a que los participantes interpreten reacciones adversas como parte beneficiosa del tratamiento.
Los agentes sospechan que algunas de las experiencias se prolongaban durante varios días. Durante ese periodo, los participantes recibían las sustancias y se controlaban sus constantes vitales, mientras los organizadores trataban de gestionar los posibles efectos negativos derivados de su consumo.
Cápsulas, hongos y documentación médica en el registro
El 25 de septiembre, los investigadores llevaron a cabo una entrada y registro en el chalé de Sagunt, utilizado como domicilio y sede de las actividades. La actuación fue desarrollada por agentes del área de investigación de la Guardia Civil de la comandancia del Port de Sagunt.
Durante la intervención se localizaron diversas sustancias que quedaron pendientes de análisis por parte de las autoridades sanitarias. Entre el material incautado había hongos con potencial alucinógeno, elementos relacionados con el cultivo de estas especies, una máquina para fabricar cápsulas y básculas de precisión.
Los agentes encontraron asimismo dinero en efectivo y documentación relacionada con los participantes, incluidas fichas e historiales médicos. En el momento del registro había varias personas que habían acudido desde distintos puntos de España, entre ellos Tarragona, Barcelona, las islas Baleares y Bizkaia.
Otro de los productos localizados fue un recipiente identificado como MMS (Miracle Mineral Solution). La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) lleva años advirtiendo de los peligros de las soluciones de clorito sódico y dióxido de cloro comercializadas con supuestas propiedades curativas.
En una comunicación publicada en septiembre de 2020, la agencia sanitaria señaló que estos productos pueden causar efectos tóxicos graves y que no existe evidencia científica que avale su eficacia para tratar enfermedades como el cáncer. La AEMPS desaconseja expresamente su consumo.
Un detenido y un investigado
Una vez concluido el registro, la Guardia Civil detuvo al presunto principal responsable de la organización, un hombre de nacionalidad argentina. Días después, los agentes investigaron también a una mujer, igualmente argentina, vinculada a las actividades del centro.
A ambos se les atribuyen presuntos delitos contra la salud pública, intrusismo profesional y estafa. La atribución de estos delitos forma parte de las diligencias de investigación y no equivale a una condena judicial.
Las pesquisas han permitido identificar, además, una instalación similar en Argentina que estaría relacionada con la misma organización. Este hallazgo abre una nueva línea de interés para esclarecer el alcance de las actividades investigadas y determinar si existía una estructura común entre ambos lugares.