Imagen de Carmen de Mingo y el doctor LlombartAsociación española contra el cáncer en Valencia

El cáncer de mama es el tumor más frecuente diagnosticado en mujeres en la Comunidad Valenciana

La Asociación Española Contra el Cáncer en Valencia ha atendido a 1.490 pacientes con cáncer de mama durante este año, así como a 159 familiares

El cáncer de mama no termina en el tratamiento médico. El miedo, la incertidumbre, los cambios físicos, las secuelas, el impacto familiar o las dificultades para recuperar la vida cotidiana forman también parte del proceso de muchas mujeres. Con motivo del Día Mundial contra el Cáncer de Mama, la Asociación Española Contra el Cáncer en Valencia pone el foco en la necesidad de ofrecer una atención integral que cuide tanto la salud física como el bienestar emocional de las pacientes.

Los datos de atención de la Asociación Española contra el Cáncer en Valencia reflejan la importancia de ese acompañamiento. En lo que va de 2026, 1.490 pacientes con cáncer de mama han acudido a la entidad para recibir ayuda y ser usuarias de algunos de sus servicios gratuitos y 159 familiares también han solicitado apoyo. De las pacientes atendidas, 1.139 han recibido tratamiento psicológico, el 76,4 % del total, lo que supone que más de tres de cada cuatro mujeres con cáncer de mama atendidas por la Asociación han recurrido al servicio de psicooncología.

Además, entre las personas que acuden a la Asociación en Valencia, el cáncer de mama es el diagnóstico oncológico más frecuente, seguido del colorrectal. El grupo de edad mayoritario entre las pacientes con cáncer de mama atendidas durante este año en Valencia se sitúa entre los 45 y los 54 años.

Estos datos se enmarcan en la evolución de la campaña ‘Nos lo tomamos a pecho’, con la que la Asociación quiere trasladar las necesidades que las propias pacientes consideran prioritarias: sentirse cuidadas más allá del tratamiento, disponer de información clara, participar en las decisiones relacionadas con su proceso, contar con espacios acogedores y, especialmente, sentirse escuchadas.

Hablar del cáncer de mama no es hablar únicamente de una enfermedad. Es hablar del miedo a una recaída, de las secuelas físicas y emocionales, de los cambios en la imagen corporal, de las dificultades para recuperar la vida cotidiana y del impacto que puede tener en el entorno familiar, laboral y social.

Por ello, la Asociación defiende una atención centrada en la persona, capaz de responder a todas las dimensiones de la vida que pueden verse afectadas por la enfermedad. Una atención más humana e integral significa que una mujer se sienta cuidada más allá del tratamiento; que disponga de información clara para comprender lo que ocurre y participar activamente en las decisiones sobre su proceso; que encuentre espacios accesibles y acogedores para ella y su familia; y que se sienta escuchada por profesionales con los que pueda establecer una relación de confianza. Porque escuchar también es cuidar.

La atención se extiende asimismo al entorno más cercano de las pacientes. Durante este año, 159 familiares de personas con cáncer de mama han recurrido a la Asociación en Valencia, reflejando el impacto que el diagnóstico puede producir también en quienes acompañan y cuidan.

Junto a la atención integral, la investigación continúa permitiendo conocer mejor los diferentes subtipos de cáncer de mama y desarrollar tratamientos cada vez más personalizados. Así lo destaca una investigación liderada por el Dr. Llombart Cussac que señala que entre el 70 y el 75% de los cánceres de mama son hormonodependientes, es decir, presentan receptores hormonales y su crecimiento está relacionado con la acción de hormonas como los estrógenos y la progesterona.

Este conocimiento resulta fundamental para seleccionar los tratamientos, pero también recuerda la importancia de continuar investigando las relaciones existentes entre hormonas, metabolismo, composición corporal y determinados factores de estilo de vida. En este sentido, la Asociación insiste en la importancia de incorporar hábitos de vida saludables, tanto desde el punto de vista de la prevención como del bienestar de las mujeres que han pasado por un cáncer de mama. La práctica habitual de actividad física disminuye el riesgo de desarrollar cáncer de mama y contribuye, además, al control del peso y a mejorar el bienestar físico y emocional.

Asimismo, Antonio Llombart, recuerda que la prevención debe formar parte también de la lucha contra la enfermedad. «Hoy sabemos que alrededor del 70% de los cánceres de mama presentan una dependencia hormonal. No todos los factores que intervienen en la aparición de un cáncer se pueden modificar, pero sobre algunos sí podemos actuar. Mantener un peso saludable, realizar ejercicio de manera regular, evitar el alcohol y llevar una alimentación equilibrada son decisiones que contribuyen a reducir el riesgo y a mejorar nuestra salud. Debemos incorporar estos hábitos a nuestra cultura de prevención, antes, durante y después de un cáncer», afirma Llombart.

La relación entre alimentación, actividad física, composición corporal y cáncer de mama continúa siendo además objeto de investigación. La Asociación Española Contra el Cáncer financia proyectos que analizan cómo estos factores pueden influir tanto en el riesgo de desarrollar la enfermedad como en la calidad de vida y el pronóstico de las mujeres que ya han sido diagnosticadas.

En la Comunidad Valenciana, el cáncer de mama es el cáncer más frecuentemente diagnosticado en mujeres, seguido del colorrectal. Se diagnostican alrededor de 1.500 casos nuevos en Valencia. Con una edad media de diagnóstico de 62 años y alrededor de 679 muertes al año. La supervivencia neta a cinco años se sitúa en torno al 88% a 5 años, lo que refuerza la importancia de la detección precoz. A nivel nacional, también es el cáncer más prevalente, después de colon y recto.

Actualmente, la Asociación Española Contra el Cáncer tiene más de 32 millones de euros destinados a 110 proyectos específicos de investigación en cáncer de mama, algunos de ellos centrados precisamente en comprender mejor los tumores hormonodependientes y desarrollar nuevas alternativas terapéuticas. La Asociación recuerda también la importancia de participar en los programas de cribado de cáncer de mama, ya que la detección de la enfermedad en fases tempranas permite mejorar el pronóstico y ofrecer tratamientos menos agresivos.

Además, pone a disposición de pacientes y familiares todos sus servicios gratuitos y el teléfono 900 100 036, disponible las 24 horas del día, los siete días de la semana, para cualquier persona que necesite información, orientación o acompañamiento.