Imagen de los representantes de Acció Cultural del País Valencià en la manifestación catalanista del 9 d'Octubre en Valencia.ACPV

La embajada del catalanismo en Valencia agoniza por el recorte de las subvenciones del PP y Vox y recurre a una colecta

Acció Cultural del País Valencià intenta captar 100.000 euros a través de «mecenas» con los que poder «garantizar que el centro Octubre pueda continuar desarrollando su actividad»

La entidad catalanista de Acció Cultural del País Valencià pide ayuda para poder mantener su templo independentista en la ciudad de Valencia. Las ayudas públicas valencianas han caído un 82 % desde que gobiernan PP y Vox desde 2023, lo que provoca que los ingresos del colectivo pro 'países catalanes' se encuentren en una situación ciertamente dramática. Es por ello que, a través de un portal especializado, han iniciado una campaña en busca de «mecenas» que aporten dinero para poder «garantizar que el centro Octubre pueda continuar desarrollando su actividad».

L'Octubre Centre es el templo del catalanismo en Valencia. Sede de ACPV, en su interior se imparten charlas encaminadas siempre a afianzar la ficticia teoría de que toda la identidad valenciana depende de Cataluña y que la Comunidad Valenciana no es más que un territorio más de los inventados 'países catalanes'.

Como cualquier entidad, tienen su público y sus fieles, personas, algunas con cargos públicos en la izquierda valenciana, que apoyan este movimiento bien financiado por Cataluña. Ahí está la clave del asunto.

El Gobierno de Ximo Piug se despidió de la Generalitat Valenciana regalando siete subvenciones consecutivas en un plazo de sólo cuatro días antes del relevo con Carlos Mazón. Entre el 6 y el 9 de junio recibieron 132.659 euros del erario público valenciano. No se quedó atrás Toni Gaspar quien como presidente de la Diputación de Valencia firmó una última ayuda directa al colectivo catalanista de 93.441 euros. Así consta en el Sistema Nacional de Publicidad de Subvenciones y Ayudas Públicas del Ministerio de Hacienda.

Entre julio y agosto llegó el desembarco del Gobierno de Carlos Mazón y las ayudas a este colectivo se frenaron casi en seco. Durante la presente legislatura ACPV ha percibido ayudas pero relacionadas con el «asociacionismo» y la «inclusión de las mujeres». Entre 2022 y agosto de 2023 recibieron de las principales administraciones valencianas 408.264 euros. En lo que llevamos de legislatura, sólo 71.651 euros.

Cataluña ha concedido más de 2,7 millones de euros en ayudas públicas a Acció Cultural del País Valencià

Cataluña siempre ha sido el pulmón económico de ACPV, que para algo promueven en Valencia las tesis 'imperialistas' catalanas. De la Generalitat catalana han ingresado más de 2,7 millones de euros en los últimos cuatro años. La gran mayoría «subvenciones directas» y «sin contraprestación». Es decir, gasolina pura para un motor ideológico.

Entre agosto de 2023 y hasta la fecha, tanto la Generalitat de Salvador Illa como la Diputación de Barcelona han concedido ayudas a ACPV por valor de 857.475 euros. Una importante suma, pero insuficiente para mantener la 'embajada' catalanista en Valencia. Y es que las ayudas de 2022 alcanzaron los 1,14 millones de euros, ascendiendo hasta los 1,25 millones de euros en 2023 por las subvenciones finales de los gobiernos de izquierdas en Valencia.

En 2024 ya se notó el cierre del grifo, al sumarse, según el citado sistema del Ministerio de Haicenda 'sólo' 578.000 euros. En 2025 aún bajaron más hasta los 528.000 euros, mientras en lo que llevamos de 2026 la cifra ingresara de dinero público es paupérrima para sostener el chiringuito catalanista: 259.000 euros.

Campaña para recaudar 100.000 euros

En este escenario, Acció Cultural del País Valencià 'necesita' 100.000 euros para poder mantener L'Octubre, la sede soberanista catalana en el centro de Valencia. En sus entrañas se celebran actos, congresos y reuniones con un mismo fin: sostener que la Comunidad Valenciana forma parte de los ilusorios 'países catalanes'.

En las últimas semanas el colectivo se ha lanzado a la búsqueda de dinero privado con el que frenar la falta de ayudas públicas. La exposición motivada de la campaña no tiene pérdida. En ella se asume que esta línea de financiación tiene como objetivo «garantizar que el centro Octubre pueda continuar desarrollando su actividad con más capacidad e independencia».

El colectivo catalanista se fijó como cantidad mínima los 30.000 euros, una cifra superada, irónicamente, el 9 d'Octubre, días después de ingresar los 30.000 euros concedidos por la Diputación de Barcelona.

El Gobierno de Ximo Puig firmó antes de cesar siete ayudas en cuatro días por valor de 132.659 euros

ACPV sostiene que necesita este «micromecenazgo», que ya ha sumado más de 325 aportaciones, servirá para «mantener abierto cada día un centro cultural que requiere personal, equipamiento, servicios, mantenimiento y comunicación».

La caída de las ayudas públicas valencianas ha sido de tal forma, que ahora el futuro de ACPV para mantener su mastodóntica embajada catalanista pasa por convencer a personas privadas de su mantenimiento. Es por ello que cualquier apoyo a la causa servirá para demostrar que «la comunidad considere necesario este proyecto».

Sin ningún tipo de paliativo, la entidad reconoce que esta campaña servirá para «garantizar la continuidad del espacio». Parece que con 4,7 millones de euros públicos desde 2022 no es suficiente, como si el pulmón catalán flaqueara en el peor momento posible. Sin ayudas valencianas, la entidad satélite del extremismo independentista carece de recursos para mantener su propia sede.