Azulejo conmemorativo de la riada de 1987 instalado en la calle del Barranco, en Beniopa, GandíaAEMET

La dana Adam revive el precedente de 1987: la riada que dejó más de 800 litros por metro cuadrado en Oliva

Aemet califica de «extraordinario» el temporal que azota la Safor y recuerda el episodio que dejó el récord de lluvia en 24 horas en España

Más de 700 litros por metro cuadrado y acumulaciones «extraordinarias» que mantienen en alerta a buena parte de la Comunidad Valenciana. La dana Adam está dejando un episodio de lluvias de una intensidad excepcional, especialmente en la comarca valenciana de la Safor, donde la magnitud de las precipitaciones ha llevado a la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) a recordar un precedente que se remonta a casi cuatro décadas atrás.

El temporal actual no es un fenómeno sin precedentes en esta zona: el 3 de noviembre de 1987, Oliva registró una de las mayores acumulaciones de lluvia en 24 horas documentadas en España.

La propia Aemet ha calificado de «extraordinario» el episodio que está viviendo la comarca y ha señalado que, para encontrar una situación comparable en su climatología, hay que retroceder hasta aquel día de noviembre de 1987. «No es la primera vez que pasa, pero en la climatología de la comarca de la Safor, solo encontramos el precedente del 3 de noviembre de 1987», ha explicado el organismo meteorológico en sus redes sociales.

La referencia no es casual. La Safor figura en los registros históricos de precipitaciones por un dato que todavía destaca por su magnitud: los 817 litros por metro cuadrado recogidos en Oliva en 24 horas. Aquel episodio se convirtió en un hito de la meteorología española y constituye el principal antecedente para comprender la capacidad de esta comarca de sufrir lluvias torrenciales de enorme intensidad.

Precipitaciones torrenciales

La excepcionalidad de estos episodios fue analizada por el meteorólogo José Ángel Núñez en el artículo «La riada de la Safor del 3 de noviembre de 1987: relato de las 24 horas más lluviosas registradas en España», publicado en 2023. El especialista destaca que una de las características más relevantes del clima de la Comunidad Valenciana es la posibilidad de que se produzcan precipitaciones torrenciales capaces de concentrar enormes cantidades de agua en periodos muy cortos.

En ese contexto, los 817 milímetros anotados en el pluviómetro de Oliva el 3 de noviembre de 1987 sobresalen incluso en el ámbito europeo. La localidad, situada en la costa sur de la provincia de Valencia, se convirtió así en el escenario de un registro extraordinario cuya interpretación ha generado debate durante años.

La controversia sobre los 817 litros

Aunque la cifra de 1987 se ha consolidado como una referencia histórica, la medición de aquel episodio no ha estado exenta de dudas. El principal foco de controversia ha sido precisamente el dato de Oliva, donde el registro manual de la estación meteorológica recoge 817 litros por metro cuadrado durante la jornada pluviométrica del día 3.

Para entender las particularidades de esta medición es necesario tener en cuenta cómo se contabiliza tradicionalmente la lluvia en climatología. Los registros diarios no siempre coinciden con el día natural, que comprende desde la medianoche hasta las 24: 00 horas.

En las observaciones pluviométricas convencionales se utiliza el denominado día pluviométrico, que abarca desde las 7:00 horas de una jornada hasta las 7:00 horas de la siguiente, según el horario UTC.

Este método responde a razones históricas y prácticas. Para organizar una red extensa de observación sin exigir a estas personas que trabajaran a medianoche, se estableció un horario común de recogida de datos.

El sistema se implantó en 1911 y permitió mantener una red de observatorios meteorológicos económicamente viable. Los colaboradores tomaban las medidas de precipitación y temperatura a primera hora de la mañana, generalmente a las 7:00 horas, lo que facilitaba la recopilación sistemática de información.

En el caso de la riada de la Safor, esta particularidad ha sido uno de los elementos considerados al examinar la fiabilidad y el alcance del registro histórico. Las lluvias de los días 3 y 4 de noviembre de 1987 afectaron principalmente a la comarca durante la primera jornada. Al día siguiente, el episodio se desplazó hacia otras zonas del interior de la provincia de Valencia, especialmente la Vall d'Albaida y la Ribera Alta.

Reconstrucción de la riada

Dos décadas después de las inundaciones, en 2007, se llevó a cabo una revisión de los registros disponibles para reconstruir lo ocurrido durante aquellas horas. Sin embargo, la investigación se encontró con importantes limitaciones: no era posible incorporar nuevas mediciones de aquel episodio y tampoco existían registros de la situación procedentes de la red SAIH de la Confederación Hidrográfica del Júcar.

La ausencia de pluviógrafos que permitieran conocer con precisión cómo se distribuyeron las precipitaciones a lo largo del tiempo dificultaba también la reconstrucción de la evolución de la tormenta. Ante estas carencias, los testimonios de quienes vivieron el temporal o trabajaron durante aquella jornada adquirieron especial importancia para completar el relato.

Entre las personas consultadas se encontraban meteorólogos que estaban de servicio aquel 3 de noviembre. Víctor Alcover, entonces jefe del Grupo de Predicción, recordó que las lluvias comenzaron durante la mañana y que, durante la madrugada, no había constancia de precipitaciones importantes en la zona.

Las primeras llamadas de Protección Civil llegaron ya a media mañana, cuando la situación empezaba a evidenciar la gravedad del episodio.

Algunos testigos describieron cómo la corriente arrastraba vehículos y llegaron a relatar que incluso podía desplazar un camión tráiler de varias toneladas. Estas escenas ilustran las consecuencias que puede tener una precipitación extrema cuando el agua se acumula con rapidez y circula con una fuerza capaz de arrastrar objetos de gran tamaño.

La riada de 1987 permanece así como una referencia fundamental para entender los riesgos meteorológicos de la Safor. Casi 40 años después, la dana Adam vuelve a situar a la comarca ante un episodio de lluvias extraordinarias y recupera el recuerdo de aquel registro histórico.