Imagen de archivo de un apartamento turístico en Valencia.Europa Press

Valencia plantea impedir el registro de alojamientos turísticos en edificios si los vecinos están en contra

La junta de gobierno del Ayuntamiento de Valencia ha aprobado una moción del concejal de Urbanismo, Vivienda y Licencias, Juan Giner, para pedir a la Generalitat que impida la inscripción en el registro autonómico de cualquier tipo de alojamiento turístico ubicado en un edificio residencial si la comunidad de propietarios prohíbe esa actividad, informa el consistorio este viernes.

En concreto, el Ayuntamiento solicita a la Conselleria de Turismo que, antes de inscribir el alojamiento en el Registro de Turismo de la Comunidad Valenciana, pida al solicitante que declare que ni el título constitutivo del edificio (la escritura que fija el destino de pisos y locales), ni los estatutos de la comunidad, ni un acuerdo posterior prohíben ese uso.

La petición, aprobada en la junta de gobierno de este pasado jueves, abarca todas las modalidades de alojamiento turístico en edificios residenciales, incluidos los establecimientos hoteleros, los conjuntos de apartamentos turísticos y los albergues, además de las viviendas de uso turístico (VUT).

Según el Ayuntamiento, la finalidad es que la prohibición de la comunidad se tenga en cuenta antes de inscribir el alojamiento, con independencia de la categoría bajo la que se tramite. De este modo se pretende «reforzar el control vecinal sobre la implantación de estas actividades en los edificios de viviendas».

«Con esta moción buscamos que los vecinos tengan la última palabra para permitir estas actividades en sus edificios, con independencia de la tipología de alojamiento. Por eso proponemos ampliar su capacidad de veto más allá de las viviendas turísticas», explica el concejal de Vivienda, quien sostiene que la prioridad del equipo de gobierno es «proteger el uso residencial de las viviendas y que sean los propios vecinos quienes establezcan las condiciones para la convivencia».

Esta iniciativa complementa la modificación puntual del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) sobre usos terciarios de alojamiento turístico, aprobada en mayo tras dos años de moratoria en la concesión de licencias turísticas. Con el acuerdo de este jueves, el gobierno municipal busca que los requisitos del Registro de Turismo de la Comunitat refuercen las limitaciones urbanísticas y blinden la decisión de los vecinos sobre las actividades permitidas en sus edificios.