Diseño con imágenes de archivo de María José Catalá, Pilar Bernabé, Ignacio Gil Lázaro y Àgueda MicóEl Debate

Encuestas electorales para el 29N: resultados y así llegan los candidatos del PP, PSOE, Vox y Compromís

María José Catalá, Pilar Bernabé, Ignacio Gil Lázaro y Àgueda Micó son los principales cabezas de lista para el Congreso en la provincia de Valencia

El tiempo de descanso en un partido de fútbol es de quince minutos. En la política, rara vez hay espacio para el esparcimiento. Si es en campaña electoral, mucho menos. Y si ya, por llevarlo al extremo, se juntan dos citas con las urnas en unos pocos meses, el relax es algo del todo inconcebible. Este último aspecto es el que sucederá en España entre el próximo 29 de noviembre, día de los comicios generales, y el 23 de mayo, cuando será el turno de los municipales y autonómicos. En este sentido, Valencia será el más claro ejemplo.

Y es que la batalla en las urnas en la circunscripción levantina se prevé no solo durísima, sino también como la primera vuelta de la lucha por la alcaldía de la capital regional. El primero en generar este contexto fue el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que designó a la ya exdelegada del Ejecutivo en la Comunidad y aspirante a la vara de mando levantina, Pilar Bernabé como número uno al Congreso de los Diputados por el PSOE. Hacer oficiales y presentar las listas antes que nadie no suele ser buena idea, ya que se permite al rival contraprogramar.

Y eso es, precisamente, lo que ha hecho el líder nacional del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, quien, lejos de arrugarse, ha recogido el guante lanzado por el socialista y será la alcaldesa de Valencia, María José Catalá, la que encabece la candidatura de la formación a la Cámara Baja en la provincia.

Por tanto, y siguiendo con la jerga balompédica, en 37 días se jugará el partido de vuelta del 29N, que se ha configurado como el de la ida.

Catalá y la movilización

Ninguna o pocas circunscripciones vivirán un duelo tan intenso como el Catalá-Bernabé, pero habrá más jugadores, ya que Vox y Compromís disputarán sus particulares partidos, con Ignacio Gil Lázaro y Àgueda Micó como primeros espadas, respectivamente. Por ello mismo, merece la pena describir cómo llega cada uno de ellos a la fiesta de la democracia.

En este sentido, Catalá tiene claramente el viento a favor. El movimiento de Feijóo no solo supone un espaldarazo, sino que las encuestas a nivel municipal le avalan. Tras más de tres años al frente del siempre complejo Ayuntamiento de Valencia, seguiría siendo el 23 de mayo la candidata más votada y estaría en plena disposición de revalidar la alcaldía siempre y cuando se granjease el apoyo de Vox a su investidura. No sería nada descabellado porque el centro-derecha gestiona el Consistorio en coalición desde prácticamente el inicio de la legislatura.

El último sondeo de Sigma Dos a nivel provincial le da al PP cinco escaños, es decir, uno menos que en el último proceso. Eso sí, todavía no contemplaba el previsible efecto rebote y movilizador que se le presupone a la alcaldesa de Valencia.

Bernabé y sus pocas opciones

Respecto al PSOE, Bernabé ha sido la única dirigente que ha sabido capitalizar a su favor y el de su partido la polémica por la gestión de la dana, aunque sea a nivel regional. Ella es la cara de esa moneda. La cruz se llama Diana Morant. Tanto es así que esa estrategia le ha valido para ser la candidata al Consistorio y la número cuatro de Ferraz.

Eso sí, que Sánchez le haya aupado de manera casi artificial y en base a sus urgencias demoscópicas no le bastaría para alcanzar su meta «última» porque a lo máximo que, a tenor de los estudios, podría llegar sería disputarle la segunda plaza a un Compromís por el que se presentará Mónica Oltra. La previsión de Sigma Dos otorga a Bernabé las mismas cinco actas que al PP, por lo que empatarían ambas presentes y futuras contendientes.

Vox

Mención aparte merece Vox. Santiago Abascal ha optado por que sea Ignacio Gil Lázaro quien encabece su papeleta en Valencia al Congreso, una Cámara que se conoce al dedillo dada su dilatada experiencia en ella. Además, los conservadores encaran el 29 de noviembre sabedores de que, siempre y cuando las encuestas acierten, tendrán un gran resultado en Valencia y en el conjunto de España, llegando a duplicar o más sus actuales 33 escaños. En lo provincial, haría lo propio de dos a cuatro parlamentarios.

Compromís retrocede

La gran incógnita radica en Compromís. Los nacionalistas acudieron a las generales en solitario. No así en 2023, cuando se aliaron con el incipiente Sumar. Tres años más tarde, ya no quieren ni oír hablar de Yolanda Díaz y su tan prematuro como extinto proyecto. Es por eso que han abrazado, es cierto que sin demasiado entusiasmo pero sí a la desesperada, a Frente Amplio.

Su cara visible será Àgueda Micó, la misma que rompió en su día la disciplina de voto de Sumar en San Jerónimo y se vio obligada a abandonar dicho grupo parlamentario para formar parte del Grupo Mixto. Si con ella Compromís y su retahíla se socios de extrema izquierda buscaban revitalizar al votante diana, lo tiene complicado porque Sigma Dos les pronostica un retroceso de tres a dos diputados.