Imagen tomada este martes de Juanfran Pérez Llorca presidiendo el Pleno del ConsellGVA

Susana Camarero podrá mantener su cargo en el Gobierno valenciano junto a su candidatura al Senado

La continuidad de la vicepresidenta sólo dejaría vacante la cartera dejada por Elena Albalat en Servicios Sociales, Familia e Infancia

El terremoto podría haber sido mucho mayor para el Consell de Juanfran Pérez Llorca, aunque lo es en diferido. La misma Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG) que prohíbe la compatibilidad de un cargo regional con la candidatura para el Congreso de los Diputados, permite combinar el cargo con ir en la lista del Senado. Por eso Elena Albalat tuvo que ser cesada y Susana Camarero se mantiene, por ahora, como vicepresidenta de la Generalitat Valenciana.

Si Susana Camarero hubiera ido, como Elena Albalat, en la lista para el Congreso, Juanfran Pérez Llorca la debería cesar, porque la LOREG prohíbe expresamente que un cargo en un gobierno regional pueda presentarse en una lista para la Cámara Baja.

Así se explica que este mismo fin de semana se publicara en el Diario Oficial de la Generalitat Valenciana (DOGV) el cese de Elena Albalat como consellera de Servicios Sociales, Familia e Infancia. La 'popular' liderará la lista al Congreso de los Diputados por Castellón.

No sin sorpresa final, este domingo por la tarde se confirmaba que Susana Camarero liderará la lista del PP por Valencia para el Senado. Esta designación no obliga a un cese 'fulminante', porque la LOREG no lo determina así. La prohibición para ir al Congreso no se aplica al Senado, por eso la vicepresidenta primera del Consell puede mantenerse hasta el 29N.

Fuentes del Gobierno valenciano confirman a El Debate que aún no se ha decidido si Juanfran Pérez Llorca llevará a cabo una remodelación o una crisis de Gobierno más profunda, dado que la salida de Susana Camarero es 'en diferido'.

La ley permite, en este caso, que una vicepresidenta de la Generalitat se presente en la lista de Senado, pero prohíbe expresamente la combinación del acta de senadora con dicha responsabilidad autonómica. Es decir, que cuando el 29N se confirme que Susana Camarero obtiene acta al Senado, deberá salir del Gobierno de Llorca.

Por eso la decisión en el Palau es más seria de lo que aparentemente se puede entender desde fuera. Llorca tiene ahora un abanico de opciones entre ahora y el próximo mes, aunque con vistas a las elecciones de mayo y con las encuestas a favor.

Existe la opción de cubrir la vacante de Albalat, o asignar las competencias de Servicios Sociales, Familia e Infancia a otra cartera; justamente esta reasignación está sobre la mesa porque al Ejecutivo regional le quedan seis meses antes de elecciones, por lo que no se podría descartar que también se opte por redistribuir las competencias de Camarero, especialmente las relativas a la Conselleria de Vivienda, Empleo, Juventud e Igualdad, entre los miembros del actual Consell.

Cualquier carta está actualmente sobre la mesa ante la doble decisión obligada por la ley. Se ha ido ahora Albalat y tras las elecciones del 29N deberá hacerlo Susana Camarero. Los cambios pueden determinar el tramo final de la legislatura de Juanfran Pérez Llorca.