Imagen de archivo de José Manuel Prieto y Diana Morant en Gandía
La Junta Electoral expedienta al delfín de Morant en el Ayuntamiento de Gandía por hacer propaganda de la ministra en precampaña
Se suele decir que en precampaña y campaña electoral no se puede inaugurar una rotonda ni un ramplón semáforo. No por casualidad. Tampoco por un entusiasmo desmedido. Simple y llanamente porque así lo establece la Ley Orgánica de Régimen Electoral General (LOREG). El objetivo es más que claro: evitar que hasta lo que pudiera ser algo aparentemente nimio no se convierta en un acto propagandístico. Los preceptos de la norma son indiscutibles, pero siempre hay quien se la salta.
En este sentido, no la localidad valenciana de Gandía sino su alcalde, el socialista José Manuel Prieto es vivo ejemplo de ello. Políticamente, el municipio, feudo histórico del puño y la rosa, es un microclima, pero de un tiempo a esta parte está evidenciando no pocos dejes propios del sanchismo más notable. Al famoso y popularmente conocido como Clan de Gandía se le ha unido entronizar dentro y fuera de la ley a quien fuera su alcaldesa entre 2015 y 2021, es decir, la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant.
Así, la Junta Electoral, ha apercibido formal y legalmente a Prieto y al Ayuntamiento que el lidera por hacer un evidente ejercicio de propaganda el pasado 6 de octubre en favor de los supuestos logros de Morant como miembro del Ejecutivo de Pedro Sánchez y todo ello, por si lo anterior no fuera suficiente, valiéndose una comparecencia institucional y de todo lo que de ello se deriva. Cero disimulos.
En consecuencia, el máximo órgano que vela por la transparencia y la pulcritud no solo de la cita con las urnas sino también en sus momentos previos ha estimado la denuncia presentada por el Partido Popular de Gandía y ha expedientado a Prieto, considerado como el delfín de Morant. En concreto, le echa a él y al Consistorio que vulneraron los apartados 2 y 3 del artículo 50 de la LOREG relativos a la neutralidad que deben respetar las administraciones públicas durante un proceso electoral.
«Buen varapalo»
«Hoy queda acreditado que no estábamos ante una discrepancia política. El alcalde socialista Prieto utilizó una comparecencia institucional y los recursos públicos del Ayuntamiento de Gandía para hacer propaganda del PSOE y la Junta Electoral le ha dado un buen varapalo», señala el portavoz adjunto del PP en el Pleno, David Ronda.
Prieto no solo lo hizo mal, sino que tuvo particular empeño en hacerlo pronto. Cuanto antes mejor, debió de pensar el primer edil. Poco le faltó para no adelantarse a la propia convocatoria electoral anunciada por Sánchez. Los hechos se remontan al pasado 6 de octubre, coincidiendo con el inicio del periodo electoral. Ese día, el alcalde compareció ante los medios de comunicación acompañado por tres concejales para anunciar supuestos avances en la urbanización del entorno de los tinglados y en el futuro centro de investigación del CSIC. Él y el séquito, razón por la que la sanción de la Junta Electoral también se extiende al Ayuntamiento y no solo al sucesor de Morant.
Imagen de archivo de Diana Morant y el alcalde de Gandía, José Manuel Prieto, en la localidad valenciana
Ronda explica que el «problema» no residía en comunicar un trámite administrativo, sino en «utilizar una convocatoria institucional para atribuirse logros políticos y promocionar expresamente a la ministra socialista».
La resolución considera que las expresiones empleadas vulneraron el principio de neutralidad institucional. También destaca que se anunciaron avances en dos proyectos cuyas obras todavía no habían comenzado y que no existía ninguna razón que impidiera aplazar aquella comunicación hasta después de las elecciones.
«Prieto eligió conscientemente el primer día del periodo electoral para vender proyectos todavía sin ejecutar y ensalzar a su compañera de partido. La Junta Electoral ha dejado claro que el Consistorio no puede utilizarse como un altavoz electoral del PSOE», afirma Ronda.
Rectificación insuficiente
Tras recibir la denuncia del PP, el propio Consistorio gandiense reconoció que había modificado voluntariamente la nota de prensa y eliminado las expresiones cuestionadas. Sin embargo, la Junta Electoral ha considerado insuficiente esa corrección y ha ordenado retirar íntegramente la publicación de todos los canales municipales.
Aunque no ha abierto un expediente sancionador por las circunstancias concurrentes, la Junta ha estimado la denuncia y declarado la existencia de las dos infracciones.
«El Gobierno socialista intentó borrar las frases más evidentes cuando se vio descubierto, pero la Junta Electoral ha determinado que no bastaba con maquillar la publicación. Ha ordenado eliminarla por completo», subraya Ronda.
«El Ayuntamiento no es la sede del PSOE»
Por su parte, el líder de los 'populares' en Gandía, Víctor Soler, ha calificado la resolución como un hecho de «enorme gravedad política» y ha señalado que confirma el uso partidista de los recursos municipales que el PP viene denunciando.
«Prieto confunde el Ayuntamiento de Gandía con la sede del Partido Socialista. Se ha acostumbrado a utilizar los canales institucionales para promocionar su imagen, atribuirse logros y hacer propaganda de Diana Morant. Ahora la Junta Electoral le ha puesto límites», ha manifestado.
Soler ha recordado que el Ayuntamiento representa «a todos los gandienses, con independencia de su voto» y ha criticado que el alcalde emplee «medios públicos con fines electorales mientras la ciudad paga una estructura de asesores y altos cargos que supera el millón de euros anuales».
«Señor Prieto, tiene todo el derecho a defender sus ideas, hacer campaña y promocionar a Diana Morant. Pero hágalo desde la sede del PSOE y con los recursos de su partido. Los gandienses no tenemos por qué pagar la propaganda socialista», ha insistido, añadiendo que su formación continuará fiscalizando el uso de los recursos municipales y defendiendo la neutralidad de las instituciones.
«Después de 40 años de gobiernos socialistas, algunos han terminado creyendo que Gandía les pertenece, que el Consistorio es suyo y que pueden utilizar el dinero y los canales públicos como quieran. Se equivocan: Gandía pertenece a sus vecinos y el cambio también consiste en devolverles el Ayuntamiento», ha concluido Soler.