Imagen tomada este miércoles de Carlos Gil y Guillermo Mariscal junto a cargos del PP en la central nuclear de Cofrentes, en ValenciaPPCV

El PP critica el doble rasero del Gobierno con las nucleares: «Almaraz sí, pero Cofrentes no; el desprecio al que pondremos fin»

Carlos Gil y Guillermo Mariscal cuestionan el diferente trato a ambas infraestructuras y exigen al Ejecutivo revisar el calendario de cierre de la valenciana previsto para 2030

El Partido Popular ha exigido revisar el calendario de cierre de centrales nucleares que prevé el Gobierno para 2030, al mismo tiempo que ha cuestionado el diferente tratamiento que reciben estas infraestructuras en España por parte del Ejecutivo. Así se han pronunciado durante una jornada de trabajo celebrada en la propia central de Cofrentes y en el municipio de Jarafuel, en la que han participado alcaldes y concejales del PP, diputados autonómicos y candidatos al Congreso y al Senado para las elecciones generales del próximo 29 de noviembre.

«Almaraz sí, pero Cofrentes no. Este es el desprecio al que pondremos fin», es el planteamiento defendido por el secretario general del Partido Popular de la Comunidad Valenciana (PPCV), Carlos Gil, y Guillermo Mariscal, portavoz de Energía y Transición ecológica del GPP en el Congreso quienes han reclamado al Gobierno de España que explique por qué se contempla prolongar el funcionamiento de unas instalaciones mientras se mantiene el calendario de cierre de otras que también desempeñan un papel fundamental en la seguridad energética y la economía de sus territorios.

Gil, ha advertido de que «no existe ninguna justificación ni técnica ni de seguridad para llevar a la ruina a una comarca entera y dejar a los hogares valencianos sin el 50 % del suministro eléctrico», insistiendo en que la Comunidad Valenciana no puede permitirse prescindir de Cofrentes sin disponer previamente de una alternativa real que garantice la misma capacidad de generación, estabilidad y seguridad de suministro.

«¿Qué alternativa hay?»

En esta línea, Mariscal ha censurado la ausencia de una planificación energética que permita sustituir la producción de la central. «Cuando el Gobierno diga que cierra, hay que preguntarle qué alternativa hay, porque la realidad es que no hay ningún plan B. Este cierre es más político que técnico y sería imperdonable tratar a los ciudadanos valencianos como de tercera categoría», ha señalado.

La central nuclear de Cofrentes produjo en 2025 un total de 7.958 millones de kWh, lo que representa más del 52% de la electricidad generada en la región. Su producción equivale al consumo de unos dos millones de hogares y permite evitar, según las cifras aportadas, la emisión de aproximadamente tres millones de toneladas de CO₂. Los 'populares' consideran que estos datos evidencian la necesidad de revisar una decisión que afectaría a una parte fundamental de la generación eléctrica valenciana y reclaman que cualquier modificación del sistema energético se realice con garantías, planificación y alternativas capaces de mantener la estabilidad del suministro.

Gil también ha insistido en que las consecuencias del cierre irían mucho más allá del ámbito energético y afectarían directamente al tejido económico y social de los municipios del interior valenciano: «No es solo una aberración energética. Cofrentes es empleo cualificado, actividad económica, oportunidades para nuestras empresas y futuro para los municipios del interior. Su continuidad es fundamental para mantener la población», ha afirmado.

El secretario general del PPCV ha advertido de que la desaparición de esta infraestructura supondría perder uno de los principales motores económicos del Valle de Ayora-Cofrentes y reducir las oportunidades de empleo y desarrollo para las nuevas generaciones; «No podemos condenar a nuestras comarcas a perder uno de sus principales motores económicos sin ofrecerles garantías de futuro. Defender Cofrentes es también defender la cohesión territorial», ha subrayado.

Cientos de empleos directos

La importancia de la central también se refleja en su impacto socioeconómico. Cofrentes genera cientos de puestos de trabajo directos y sostiene una amplia red de empleos indirectos, proveedores y empresas auxiliares cuya actividad repercute en la economía de la comarca y de otros municipios del entorno. El Partido Popular ha destacado que mantener esta actividad resulta especialmente relevante «para combatir la despoblación, atraer talento, favorecer la inversión y garantizar que los jóvenes puedan desarrollar su proyecto de vida en los municipios del interior»

En este sentido, los populares han recordado que Cofrentes proporciona energía de manera estable, independientemente de las condiciones meteorológicas, y constituye un respaldo para el desarrollo de las energías renovables, la electrificación de la economía y el crecimiento de la actividad industrial. Por todo ello, el PP ha reclamado al Gobierno que revise el calendario de cierre y permita estudiar la prolongación del funcionamiento de Cofrentes más allá de noviembre de 2030, siempre que se mantengan las correspondientes garantías técnicas y de seguridad y se obtengan las autorizaciones pertinentes.