Un cable, dinero y una factura de luz.Europa Press

Los enganches de la luz en Galicia consumen tanta electricidad como 11.000 hogares

Naturgy realizó 15.500 actuaciones para luchar contra el fraude en el sistema de distribución de energía

El Código Penal español establece un castigo de tres a 12 meses de cárcel para aquellas personas que cometan «defraudación por valor superior a 400 euros utilizando energía eléctrica, gas, agua, telecomunicaciones u otro elemento, energía o fluido ajenos». Esto incluye a los enganches ilegales de la luz, que, pese a esta pena, son muy habituales por todo el territorio nacional. Los datos de UFD, la distribuidora eléctrica del grupo Naturgy, revelan que en Galicia el pasado año se recuperó energía consumida de forma fraudulenta por un volumen de 35 gigavatios-hora, un 41 % más respecto a 2022. Esta cantidad equivale al consumo de 11.000 hogares, según aclara la compañía.

A lo largo de 2023 los operarios de la empresa realizaron 15.500 actuaciones en Galicia, que se saldaron con la apertura de casi 3.000 expedientes por fraude, más del doble que la cifra del año anterior. Entre ellas figura la electricidad consumida «por dispositivos indoor», la gran mayoría vinculados con plantaciones de marihuana, según indica Naturgy.

En el conjunto de las regiones en las que opera UFD, el año pasado la compañía realizó más de 44.000 actuaciones contra el fraude eléctrico que se saldaron con la apertura de más de 12.400 expedientes. Madrid registró el mayor número de casos con un total de 6.450 expedientes, seguida de Galicia (3.000), Castilla-La Mancha (2.750) y Castilla y León (250).

La compañía señala que su objetivo en su lucha contra el fraude es «prevenir el riesgo que suponen las conexiones ilegales para la seguridad de las personas y reducir el coste para el sistema eléctrico que asumen el resto de los clientes a través de su factura y que egún algunas estimaciones, este coste rondaría los 2.000 millones de euros anuales».

«Enorme problema»

Este tipo de actuaciones ilegales pueden provocar incendios y otro tipo de accidentes, y ponen en riesgo tanto a la persona que las realiza como a las que conviven con ella y a sus vecinos. Por ello, la compañía está inmersa en un plan para detectar y desconectar conexiones fraudulentas y manipulaciones de contadores en todos los territorios en los que opera, según asegura Naturgy. La firma también advierte que el fraude eléctrico representa «un quebranto económico para el sistema eléctrico, ya que según la normativa en vigor el coste de la energía defraudada termina recayendo en el conjunto de los usuarios conectados legalmente a la red».

«El incremento del fraude supone un enorme problema social con consecuencias muy diversas. Además de entrañar un grave riesgo para las personas que lo practican y de sus vecinos, los enganches a la red debilitan la calidad del suministro eléctrico para todos los consumidores y acaba suponiendo un coste para el conjunto del sistema eléctrico, por lo que en UFD estamos comprometidos en la lucha para su detección y erradicación», explica Mónica Puente, directora de UFD.