El pueblo gallego con mayor concentración de hórreosTurismo de Galicia

El pueblo de Galicia con mayor concentración de hórreos de España y segundo de Europa, y no es Combarro

Cada vecino contaba con su propio hórreo, lo que generó con el tiempo un paisaje agrícola característico de la Galicia rural

En Galicia, los hórreos son uno de los símbolos más reconocibles de la arquitectura popular gallega. Estas construcciones elevadas sobre pilares de piedra han acompañado durante siglos la vida rural, protegiendo las cosechas del clima húmedo y de los animales. Y es que su función era la de conservar el maíz y el trigo ya que eran el sustento de las familias.

Hoy en día, además de su valor patrimonial, los hórreos han encontrado nuevas utilidades en el turismo rural. Algunos se han reconvertido en suites de hotel, habitaciones exclusivas o pequeños espacios de descanso, fusionando tradición e innovación.

En la provincia de Orense, en un pequeño y desconocido pueblo se encuentra la mayor concentración de hórreos de España y la segunda de toda Europa, solo superada por la localidad portuguesa de Lindoso.

Los hórreos, memoria viva de Galicia

Nos referimos al pueblo orensano La Merca y en concreto al enclave conocido como Camiño da Feira (Camino de la Feria) acoge las 34 hórreos que forman este conjunto tan peculiar.

Su disposición no es aleatoria, ya que los hórreos se alinean en filas adaptándose a la pendiente del terreno y además están orientados de norte a sur y, pese a compartir materiales básicos como lo son la madera, piedra y teja, cada uno tiene detalles que lo hacen distinto.

Este conjunto surgió en los años 70, durante unas obras de mejora en las calles del pueblo, cuando se pidió a los vecinos que contaban con su propio hórreo, que movieran sus hórreos para facilitar el acceso a las casas. La condición que pusieron fue que se restauraran y se reubicaran en un mismo espacio. Y así fue como nació el conjunto actual, que poco tiempo después fue declarado Bien de Interés Cultural (BIC), y aseguró su conservación.

El lugar cuenta, además, con un área de descanso, un parque infantil y un mirador que permite observar la concentración de hórreos. Es, sin duda, uno de los rincones más sorprendentes para quienes buscan descubrir la Galicia más auténtica.

Un símbolo de identidad gallega

El origen de los hórreos gallegos se remonta a varios siglos atrás. Estos graneros elevados, conocidos también como canastros o cabaceiros, se popularizaron entre los siglos VII y XVIII.

La elevación sobre pilares coronados con piedras redondeadas, los famosos 'tornarratos' evitaba que la humedad de la tierra afectara a los granos y que los roedores pudieran acceder a ellos.

Los que actualmente se conservan en el lugar fueron construidos, en su mayoría, a mediados del siglo XX, siguiendo el estilo limián, propio de la comarca de A Limia: madera en la parte superior, tejado a dos aguas y soportes de piedra.

Visitar La Merca es adentrarse en un parte de la historia de Galicia ya que estas construcciones son típicas de la comunidad y se conservan como testigos de una forma de vida y de costumbres ligadas al campo.