El monte gallego considerado el Olimpo CeltaTurismo de Galicia

Este es el monte considerado el ‘Olimpo Celta’ de Galicia: está custodiado por ‘guardianes eternos’

Este lugar, considerado sagrado por los pueblos celtas, está envuelto en leyendas y un punto de conexión entre lo terrenal y lo divino

Explorar Galicia es adentrarse en un territorio donde cada paisaje parece guardar un secreto. La riqueza de sus pueblos costeros, la autenticidad de su gastronomía y la fuerza de su litoral se suman a tesoros naturales que sorprenden a todo aquel que la visita.

Entre ellos destaca una montaña, capaz de atraer tanto por sus panorámicas como por las leyendas que envuelven sus piedras. Conocida popularmente como el 'Olimpo celta', en clara referencia al famosos monte de Grecia, el más alto de este país; este macizo rocoso de La Coruña se ha ganado su popularidad.

Una montaña granítica junto al mar

Nos referimos al Monte Pindo, que se alza en plena Costa de la Muerte, en el municipio de Carnota. Con 627 metros de altura domina la ría de Corcubión y es uno de los arenales más extensos de Galicia. Pese a no ser la cima más elevada de la región, su situación junto al mar lo convierte en un mirador privilegiado del litoral atlántico.

Su paisaje está definido por enormes bloques de granito esculpidos por la erosión en formas caprichosas, algunas de ellas semejando siluetas humanas. Desde lo alto, en A Moa, las vistas abarcan kilómetros de costa, con la playa de Carnota extendiéndose como un inmenso tapiz de arena.

Monte PindoTurismo de Galicia

El monte forma parte del espacio protegido Carnota-Monte Pindo, incluido en la Red Natura 2000. Esta catalogación garantiza la preservación de su biodiversidad, que combina especies propias del litoral atlántico con una geología que convierte al macizo en un museo natural al aire libre.

Pero el atractivo de esta montaña no se limita a su cumbre. Desde sus faldas parten rutas de senderismo que enlazan con la cascada del Ézaro, única en Europa por caer directamente al mar. Además, la cercanía de la playa de Carnota, con siete kilómetros de arena fina, ofrece la posibilidad de alternar senderismo y baño en un mismo día.

Un lugar rodeado de leyendas

La importancia de esta montaña no se entiende solo desde lo geográfico. Los pueblos celtas la consideraban un lugar sagrado, un punto de conexión entre lo terrenal y lo divino. De ahí que se la nombre como el ‘Olimpo celta’, evocando el papel espiritual que jugaba en las creencias de la antigüedad.

Las leyendas locales cuentan que algunas de sus piedras verticales son, en realidad, druidas y héroes convertidos en guardianes eternos de la montaña. Una de las más conocidas, la llamada 'piedra del druida', se vincula con poderes adivinatorios: quien se coloque frente a ella con una pregunta en mente recibirá, dicen, una respuesta interior.

En la cima también aparecen cavidades naturales en la roca, conocidas como ‘pías’, donde se acumula agua de lluvia. La tradición afirma que, tras una tormenta, esas aguas se convierten en bendecidas por los dioses, con propiedades mágicas. Beber de siete de estas pías diferentes, recogiendo el agua con las manos y de rodillas, reforzaría sus virtudes.

La mitología gallega añade además historias de meigas y rituales en la 'Cova da Casa da Xoana'. Se dice que allí tenían lugar aquelarres durante la noche de San Juan, y que al concluir las brujas surcaban el cielo sobre sus escobas. Otras versiones mencionan mouras, espíritus femeninos que habitaban entre las rocas intentando seducir a los viajeros.

El ‘Olimpo celta’ gallego no es solo una montaña cuyas piedras han inspirado relatos durante siglos. Quien ascienda hasta su cima comprenderá de inmediato por qué este lugar fue venerado en la antigüedad y por qué hoy sigue siendo un destino imprescindible para los viajeros.