Cristina Hernández Martín, directora del Instituto de la Mujer

La líder del Instituto de la Mujer exige «pedagogía» feminista recordando a La Manada mientras olvida su partido

Durante su intervención, Hernández ha asegurado que existe una «ola reaccionaria» tras los «avances en derechos de las mujeres» y, por ello, ha pedido a las feministas que hagan "pedagogía

Este jueves, la directora del Instituto de la Mujer, Cristina Hernández Martín, ha acudido a Santiago de Compostela en le marco de una jornada organizada por la Federación Gallega de Municipios y Provincias (Fegamp) en la que se han abordado las políticas europeas en torno al feminismo.

Durante su intervención, Hernández ha asegurado que existe una «ola reaccionaria» tras los «avances en derechos de las mujeres» y, por ello, ha pedido a las feministas que hagan «pedagogía».

«La historia del feminismo nos dice que a cada ola de avance en derechos de las mujeres, ha ocurrido así sucesivamente desde los años 70, le corresponde una reacción», ha trasladado en la capital gallega.

Cristina Hernández se ha acordado de las movilizaciones ocurridas tras la sentencia de la Manada, algo que ha considerado un punto positivo. Sin embargo, lo que la directora del Instituto de la Mujer no ha mencionado ha sido la oledada de casos relacionados con la violencia contra la mujer del PSOE que han visto la luz en el último año. Ni siquiera ha hecho alusión a uno de los casos más recientes y cercanos al territorio donde ha pronunciado su discurso, la denuncia al presidente de la Diputación de Lugo, José Tomé, al que denunciaron seis compañeras de partido por presunto acoso sexual.

Tampoco las interpuestas también por supuesto acoso sexual contra Paco Salazar (exasesor en Moncloa y mano derecha de Sánchez) y Antonio Navarro, secretario general del PSOE en Torremolinos.

Lo que sí ha asegurado es que «el feminismo es para todo el mundo, también para los chicos y chicas» y, por lo tanto, ha invitado a «hacer llegar y comunicar a toda la sociedad» que el feminismo es una propuesta que también les beneficia. «En aquellos lugares del mundo en los que hay mejores índices de bienestar es dónde hay más democracia, más libertad y más igualdad para las mujeres», ha dicho.

Además, preguntada por los asesinatos machistas, la directora del Instituto de la Mujer se ha referido a estos como la «punta del iceberg» de la violencia de las mujeres, que ha definido como «un fracaso democrático».