Coco, junto a su dueño, Juan José Esteban Fernández
Justicia para Coco
Piden analizar los restos de su perro para dar con su asesino en un caso que podría ser pionero en España
Coco, un perro de raza grifón, apareció con el cuello roto el pasado 31 de enero en La Coruña
Enfrentarse a la muerte de un animal es un proceso devastador, pero cuando esa vida es arrebatada de forma violenta, el duelo se transforma en indignación. Es la historia de Juan José Esteban Fernández y su pareja, Carolain Quero, quienes el pasado 31 de enero perdieron a sus dos perros. Coco, un grifón encantador, apareció muerto y Orión, un mestizo de color negro, aún sigue perdido, después de escaparse aquella mañana de la casa ubicada en la la urbanización Breogán, en La Coruña.
Tras dar aviso a los residentes de la zona y pedir ayuda a través de redes sociales, una vecina encontró el cuerpo sin vida de Coco a unos kilómetros de su vivienda pasadas las seis de la tarde. «Cuando llegamos, nos llamó la atención que no estuviera Orión, siempre estaban juntos. También que solo tuviera el collar antiparasitario puesto. Pero lo peor fue cuando al coger su cuerpo, que ya estaba en rigor mortis, para meterlo en el coche, se le caía la cabeza. Fue muy sospechoso», cuenta Juan a El Debate.
Coco y Orión
Un sospechoso
Llevaron a Coco a su veterinario habitual, y los dos profesionales confirmaron sus peores sospechas: le rompieron el cuello. «Si hubiera sido otro animal, tendría heridas o sangre y solo tenía sangre en el hocico y en una pata», dice.
Con el informe de los veterinarios, la pareja se dirigió a la Guardia Civil de Arteixo para interponer una denuncia y presentarle todas las pruebas con las ubicaciones donde varios vecinos vieron a los perros ese 31 de enero. Además, apuntaron a un posible sospechoso de la zona que vieron con los animales y que presenta una «herida en la mano derecha compatible con una mordedura del perro». Como apunta Juan, es de sobra conocido por la Policía.
Coco y Orión
«Cuando los agentes fueron a hablar con él, dio dos versiones muy distintas de esas heridas y, por los vecinos, a raíz de investigar, conocimos que hay más muertes de perros en similares circunstancias por la zona. Todo el mundo tiene miedo», explica.
Diligencia pericial biológica
Desde entonces, los dueños de Coco han presentado tres escritos a la Fiscalía para que tomen «medidas cautelares» y que pidan que se «analicen los restos de sangre hallados en su perro para, a través del ADN, se pueda dar con su asesino». Asimismo, piden una valoración pericial de la lesión en el dedo del presunto sospechoso.
De aceptarse, sería un caso pionero en España. Por el momento no han obtenido respuesta y cada día que pasa pierden más la esperanza. Mientras tanto, la familia tampoco se rinde en su lucha por encontrar a Orión quien, al igual que Coco, es una miembro más y muy querido por su hijo, que tiene un trastorno del espectro autista.