La alcaldesa de La Coruña, Inés ReyEP

Quejas de los vecinos de la Ciudad Vieja contra el Ayuntamiento por la mala planificación del Rally de La Coruña

Atribuyen el caos organizativo a una «deficiente planificación municipal» de Inés Rey y la consejera de Movilidad, Noemí Díaz, denunciando que la improvisación derivó en «situaciones de angustia e indefensión»

La organización del Rally de La Coruña tiene todavía bastante margen de mejora para alcanzar los altos estándares de excelencia de una prueba de este calibre. La Asociación de Vecinos de la Ciudad Vieja ha denunciado el caos que ha reinado en la ciudad durante la celebración de la competición de este fin de semana, puntuable para el Tour European Rally.

El presidente de la entidad, Leornardo Méndez Cabrera, ha expresado «la profunda indignación y malestar de los vecinos y vecinas de la Ciudad Vieja ante la situación vivida» durante el viernes, al verse «privados de su derecho a la movilidad como consecuencia de la deficiente planificación municipal con motivo de la celebración del rally en la ciudad».

Desde el Ayuntamiento de La Coruña decidieron, como cuenta la Asociación de Vecinos de la Ciudad Vieja en un comunicado, «la supresión total del aparcamiento en la zona del Oceanográfico y en la rotonda de As Ánimas, sin que se ofreciera alternativa alguna a los residentes».

Una decisión que la alcaldesa de La Coruña, Inés Rey, y su equipo decidieron adoptar «sin soluciones compensatorias», lo que generó «importantes perjuicios a quienes viven en el entorno». Atribuyen el caos organizativo a una «deficiente planificación municipal», denunciando que la improvisación del Ayuntamiento derivó en «situaciones de angustia e indefensión» para los vecinos y asistentes.

Un barrio «secuestrado»

De la misma forma, consideran «inaceptable» que el barrio quede «secuestrado» por una mala gestión de la movilidad y señalan el «ninguneo institucional» por parte de la alcaldesa, Inés Rey, y la consejera de Movilidad, Noemí Díaz.

Asimismo, desde la Asociación de Vecinos aseguran que estas preocupaciones ya habían sido tratadas en una reunión previa con el Ayuntamiento y que, meses después, aún siguen sin tener respuestas. Por todo ello, exigen unas explicaciones públicas: «La Ciudad Vieja no puede ser tratada como un simple escenario para eventos. Es un barrio vivo, con residentes que merecen respeto, planificación y diálogo institucional real».