Parador de Muxía

Parador de MuxíaPARADORES

El Parador de Muxía, la joya arquitectónica que se funde con la ladera para dominar el rugido del Atlántico

Firmado por el reconocido arquitecto Alfonso Penela, este establecimiento es un balcón al fin del mundo

Desde que el Rey Alfonso XIII inauguró el 9 de octubre de 1928 el primero en la Sierra de Gredos, en el municipio de Navarredonda de Gredos (Ávila), la red de Paradores de Turismo no ha hecho más que expandirse y convertirse en un catálogo excepcional de la historia y el patrimonio de España con la transformación de palacios, castillos y conventos en lugares de referencia de fama mundial.

Cuenta la historia que el origen de esta idea fue la falta de alojamientos dignos para los invitados de la boda del propio monarca con Victoria Eugenia de Battenberg en 1906. Aquella carencia logística de principios de siglo se transformó, de la mano del Marqués Benigno de la Vega Inclán y Flaquer, nombrado comisario regio de Turismo, en una visión de Estado.

Hoy, con casi un centenar de establecimientos por todo el territorio nacional, son un motor de dinamización económica en entornos rurales y ciudades con un legado cultural único.

Un balcón al fin del mundo

Galicia se consolida como el destino de referencia de la red de Paradores de Turismo gracias a joyas como el Hostal de los Reyes Católicos en Santiago, el balcón atlántico de Bayona o el misticismo del monasterio de Santo Estevo, en plena Ribeira Sacra. A esta colección de fortalezas medievales, como la de Monterrey, se ha sumado en los últimos años un nuevo icono que ya despunta con luz propia: el Parador de Muxía.

Situado en el corazón de la Costa de la Muerte y firmado por el reconocido arquitecto vigués Alfonso Penela, este parador es un hito de la arquitectura contemporánea que se erige sobre la Playa de Lourido, a poca distancia del Cabo Finisterre. «Su diseño en terrazas pone el foco en el respeto al medioambiente, adaptándose a la orografía natural con dos novedosos ascensores panorámicos de movimiento diagonal», tal y como explica Paradores.

Paradójicamente, el origen de este Parador, que es un balcón al fin del mundo, se remonta a una de las mayores catástrofes ecológicas de la historia de Galicia: la marea negra del Prestige. Dentro de las acciones del Gobierno para revitalizar la zona con el Plan Galicia nació en 2020 este establecimiento único, reconocido tres años después como el mejor hotel en entorno natural de España por los lectores de la revista National Geographic.

Es tal su éxito, que, por primera vez en su historia, este año ha pasado a abrir diez meses en lugar de los nueve habituales, a petición del sector turístico y la demanda creciente. «El Parador Costa de la Muerte se ha consolidado como un motor de desarrollo y un revulsivo para la comarca. Somos plenamente conscientes de su impacto positivo en la zona y, por ello, queremos seguir apostando por él», anunciaba Raquel Sánchez, presidenta de Paradores.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas