Una zona restaurada de la aldeaWeb Luxury State

Del abandono a complejo turístico: así es la nueva vida de una aldea gallega en venta

La propiedad se encuentra en el mercado por 2,9 millones de euros

La llamada Galicia vaciada continúa siendo un reto, por lo que la recuperación de aldeas no solo contribuye a preservar el patrimonio arquitectónico y etnográfico, sino que actúa como palanca para dinamizar el territorio: atrae visitantes, fomenta nuevas oportunidades de negocio, atrae población y genera empleo directo e indirecto.

En los últimos años, la rehabilitación de aldeas abandonadas se ha consolidado como estrategia para hacer frente a la despoblación rural en Galicia. Iniciativas privadas, proyectos de inversión y también algunas propuestas impulsadas por emprendedores locales han apostado por recuperar antiguos núcleos tradicionales, devolviéndoles actividad con nuevos usos vinculados al turismo rural, la hostelería, la cultura o servicios de bienestar. Uno de los casos más recientes es el de una aldea en el ayuntamiento de Sarreaus, parroquia de Freixo, en la provincia de Orense.

De la ruina al emprendimiento rural

Dentro de esta tendencia de rehabilitación se sitúa el caso de Aldea Couso Relax, un conjunto rural del interior gallego que ejemplifica cómo un pequeño pueblo abandonado puede transformarse en un negocio turístico y, ahora, en una oportunidad de inversión.

Hace alrededor de dos décadas, un proyecto privado decidió reconstruir por completo una aldea sin habitantes en el municipio de Sarreaus. La iniciativa recuperó viviendas tradicionales, incorporó servicios y diseñó un modelo de alojamiento poco habitual: todo el núcleo se convertiría en un destino turístico integral.

Y es que el objetivo era ofrecer una experiencia diferente: alojarse no en una casa aislada, sino en un pueblo dedicado íntegramente al turismo rural. Con el paso de los años, la iniciativa se consolidó como un negocio familiar que atrajo visitantes interesados en la naturaleza, la tranquilidad y en la celebración de una gran variedad de eventos.

El proyecto contó desde el inicio con el respaldo institucional local, que vio en la iniciativa un motor para dinamizar la economía y posicionar el territorio como destino turístico. Hoy, el complejo se presenta en el mercado como un proyecto con recorrido y múltiples posibilidades de explotación, desde el turismo de descanso hasta la organización de celebraciones o actividades corporativas.

Un 'pueblo-hotel' con gran capacidad

El enclave se sitúa a orillas del río Limia. Allí se levantan varias edificaciones restauradas con materiales tradicionales como piedra y madera, combinados con soluciones modernas para garantizar confort y funcionalidad. El resultado es un conjunto que mantiene la estética de aldea histórica, pero con prestaciones actuales.

El complejo se extiende sobre una finca de unos 60.000 metros cuadrados de naturaleza autóctona, un espacio que desde su apertura en el año 2000 ha acogido bodas, reuniones corporativas y encuentros de todo tipo. Aunque dispone de poco más de una veintena de habitaciones, su infraestructura permite reunir a centenares de personas gracias a sus áreas comunes y espacios exteriores.

Entre sus instalaciones figuran viviendas para huéspedes, restaurante de cocina tradicional, zonas de ocio y aparcamiento, además de otros elementos propios de una aldea histórica como callejuelas, hornos o molinos rehabilitados, una recreación del ambiente rural gallego.

«Un lugar con alma propia»

El complejo se promociona actualmente en la plataforma inmobiliaria de lujo Luxury Estate, donde aparece junto a otras propiedades singulares de la provincia. El eslogan del anuncio sitúa al visitante en el paisaje: «En pleno corazón verde de Galicia, donde la historia y la leyenda se funden con el susurro de las aguas».

La descripción define la aldea como «un lugar singular, con alma propia, que ofrece una oportunidad excepcional de inversión en un modelo de turismo rural, bienestar y eventos, en perfecta armonía con la naturaleza», subrayando también el componente simbólico del entorno con referencias a la tradición vinculada al río Limia.

Actualmente, la propiedad se encuentra en el mercado por 2,9 millones de euros, según el propio anuncio publicado en esta web especializada en activos inmobiliarios exclusivos.

La historia de la aldea gallega de Couso refleja una tendencia creciente en Galicia de recuperar espacios que parecían destinados al olvido y convertirlos en activos económicos y patrimoniales.