El dulce gallego que conquista la Semana Santa y pocos conocenPontedeume Turismo

Uno de los dulces más antiguos de Pontedeume que casi nadie conoce pero conquista Galicia en Semana Santa

Se elabora con ingredientes sencillos: harina, almendra, azúcar y levadura

Galicia destaca por su riqueza gastronómica, caracterizada por sabores intensos y recetas transmitidas a lo largo de los años. Su repostería constituye uno de los pilares más sólidos de este legado cultural. Durante la Semana Santa, esta tradición alcanza su máxima expresión ya que las mesas de las casas gallegas se llenan de dulces típicos.

La comarca del Eume y, en particular, Pontedeume, se erige como un auténtico referente gastronómico. Aquí, la repostería ocupa un lugar privilegiado: melindres, almendrados, proia o la conocida tarta de Pontedeume conviven con recetas menos populares pero igual de valiosas. Entre ellas, destaca un nombre que durante años pasó desapercibido para muchos, pero que hoy comienza a recuperar protagonismo: el manguito eumés.

Uno de sus postres con más antigüedad

Considerado uno de los postres más antiguos de Pontedeume, hay quien ni siquiera había oído hablar del manguito hasta hace poco. Sin embargo, este dulce tradicional ha resurgido con fuerza en los últimos años.

El manguito se prepara con ingredientes sencillos: harina, almendra, azúcar y levadura. El secreto de la receta reside en sustituir parte de la harina por almendra, lo que le confiere una textura más densa, un sabor más intenso y un aroma envolvente que lo hace irresistible.

Visualmente, recuerda a un roscón y se presenta en piezas de unos 700 gramos, aunque también hay porciones más pequeñas. Su rasgo más característico es el agujero central, una solución tradicional que responde a una necesidad técnica: garantizar una cocción uniforme, ya que la almendra requiere más tiempo para hacerse correctamente.

La relación del manguito con la Semana Santa es histórica ya que es en esta festividad cuando se suele consumir junto a queso del país o queso fresco del Feirón.

A pesar de su larga existencia, el manguito durante mucho tiempo vivió a la sombra de otros dulces más populares y reconocidos. Incluso hoy, carece del prestigio que muchos atribuyen a la proia, considerada por muchos como ‘el más típico’ de Pontedeume. Sin embargo, esa falta de fama ha jugado a su favor ya que el manguito conserva un aura de autenticidad difícil de encontrar en productos más comercializados.

En un momento en el que lo auténtico se ha convertido en un valor al alza, el manguito eumés tiene todos los ingredientes para consolidarse como uno de los grandes dulces de Galicia, que continúan siendo un reflejo de la cultura y tradición gallega, ofreciendo a vecinos y visitantes sabores que conectan con la identidad de Galicia.