La ruta gallega donde el suelo se tiñe de hojas y esconde castaños gigantes de más de 30 metros

La ruta gallega donde el suelo se tiñe de hojas y esconde castaños gigantes de más de 30 metrosTurismo de Galicia

La ruta alfombrada de hojarasca en Galicia que debes visitar esta primavera: esconde castaños de más de 30 metros

Es ideal para familias con niños o para quienes buscan un paseo relajado en plena naturaleza

Galicia cuenta con una amplia red de rutas de senderismo que permite recorrerla de norte a sur. Desde entornos costeros hasta bosques atlánticos y valles interiores, la comunidad ofrece itinerarios señalizados y de diferentes niveles de dificultad, lo que facilita el acceso a espacios naturales de interés tanto para caminantes experimentados como para quienes buscan recorridos más sencillos..

En primavera, además, Galicia se transforma. Las temperaturas suaves, el verde de su paisaje y la floración convierten cada paseo en una experiencia. Es en esta época cuando el senderismo gana protagonismo como uno de los planes favoritos. Y entre todas las opciones posibles, hay una ruta que destaca por su singularidad: un paseo entre árboles gigantes que parecen sacados de otro tiempo.

Un paseo por un Monumento Natural

Hablamos de la ruta Alfombrada por la Fraga de Catasós, situada en el municipio de Lalín, en pleno corazón de la provincia de Pontevedra. Este enclave natural, protegido bajo la figura de Monumento Natural, es uno de los bosques más sorprendentes de Galicia y un destino imprescindible para quienes buscan una escapada sencilla pero inolvidable.

La Fraga de Catasós es un bosque de aproximadamente cinco hectáreas que conserva uno de los mejores ejemplos de vegetación autóctona de Galicia. Aquí, robles y castaños crecen sin apenas intervención humana desde hace siglos, lo que ha permitido el desarrollo de ejemplares de dimensiones extraordinarias.

Algunos de estos castaños superan los 30 metros de altura y alcanzan perímetros de más de cinco o seis metros, situándose entre los más grandes de toda Europa. Su crecimiento excepcional se explica por la combinación de un clima húmedo, un suelo fértil y, sobre todo, la ausencia de podas durante generaciones.

La Fraga de Catasós no solo impresiona por su belleza, sino también por su historia. Algunos de sus árboles cuentan con más de dos o tres siglos de vida. Uno de los más emblemáticos, derribado por el ciclón Hortensia en la década de 1980, tenía cerca de 300 años, como evidencian los anillos de su tronco. Durante siglos, estos castaños formaron parte de la vida cotidiana. Sus frutos fueron un alimento básico en los duros inviernos gallegos, mientras que su madera se utilizó en la construcción de pazos y casas señoriales de la comarca.

Una ruta perfecta para toda la familia

Uno de los grandes atractivos de esta ruta es su accesibilidad. El recorrido principal apenas supera los dos kilómetros y puede completarse en unos 40 minutos a ritmo tranquilo. Sin apenas desnivel y con un trazado perfectamente señalizado, es ideal para familias con niños o para quienes buscan un paseo relajado en plena naturaleza.

A lo largo del camino, varios paneles informativos ayudan a comprender la importancia ecológica e histórica del lugar, enriqueciendo la experiencia. Para quienes deseen alargar la caminata, existe una variante de unos cuatro kilómetros que permite explorar con mayor profundidad el entorno.

Además, el sendero forma parte de itinerarios más amplios como el PR-G 234, que conecta este bosque con otros puntos de interés del municipio.

Ya sea en familia, en pareja o en solitario, recorrer este bosque de castaños gigantes es mucho más que un paseo: es una inmersión en la esencia más pura del paisaje gallego. Un rincón donde el tiempo parece detenerse y donde cada paso invita a reconectar con la naturaleza.

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