Una administración de lotería
Juicio por la Primitiva millonaria de La Coruña: el lotero se sienta en el banquillo 14 años después
La Fiscalía solicita seis años de cárcel para el lotero de San Agustín, acusado de apropiarse de 4,7 millones de euros en 2012
Catorce años después de que un boleto de la Primitiva premiado con 4,7 millones de euros apareciera en una administración de La Coruña, la justicia comienza este lunes el juicio definitivo para determinar quién es su dueño legítimo. En el banquillo de los acusados se sentará el lotero, Manuel Reija, a quien la Fiscalía pide seis años de prisión por un presunto delito de apropiación indebida al intentar, supuestamente, quedarse con el premio.
Una vista en la que estará también su hermano, que era, en el momento de los hechos, delegado provincial de Loterías y Apuestas del Estado y que Fiscalía considera que también delinquió y al que se le acusa de colaboración, según la acusación.
La Fiscalía solicita para el primero seis años de cárcel por un delito de estafa o, alternativamente, por apropiación indebida. Para su hermano pide la misma pena de prisión por blanqueo de capitales o por encubrimiento.
Estos dos acusados serán los únicos que juzgará la Audiencia Provincial de La Coruña después de acordar el sobreseimiento provisional de la causa respecto a otros cuatro investigados, altos cargos de Loterías del Estado.
Un boleto «tirado en la calle»
El caso tiene su origen en uno de los episodios más recordados sobre el cobro de premios de Lotería: el de un boleto agraciado con 4,7 millones de euros que el lotero dijo haberse encontrado tirado y que, durante años, tuvo una propiedad discutida.
Varias personas se postularon como posibles dueños de este premio, mientras que el lotero argumentaba que no había aparecido el propietario y, por tanto, tenía derecho a cobrar el montante. Al año siguiente de sellarse, el Ayuntamiento de La Coruña inició un «expediente de hallazgo» para buscar al ganador del billete premiado, que el lotero dijo haber encontrado en su administración de la Plaza de San Agustín.
Con posterioridad, se inició la investigación policial. En ella, se cuestionó la versión facilitada por el hombre sobre el hallazgo casual del billete, llegando a considerarse que él mismo le había dado el premio al verdadero dueño cuando este había acudido a comprobar el boleto. La investigación señaló a un presunto legítimo propietario, ya fallecido, y cuyos herederos ahora reclaman el premio.
Ayudado por su hermano
La Fiscalía relata que el hombre ya fallecido, al que se considera el propietario, acudió en julio de 2012 al establecimiento del lotero para comprobar si los boletos que tenían estaban premiados. Sin embargo, sostiene el Ministerio Público, el acusado «conocedor del alto importe del premio, se lo quedó para así, junto con los demás boletos, y no comunicó al apostante dicho extremo ni tampoco le devolvió el resguardo ni el comprobante expedido por el terminal».
«Con el boleto en su poder y completamente seguro del alto valor que tenía, ese mismo día acudió a la delegación provincial de Loterías y Apuestas del Estado de La Coruña», en la que estaba al frente su hermano «con la finalidad de acelerar los trámites del cobro del resguardo, prescindiendo de cualquier procedimiento reglado y como si fuese legítimo poseedor».
«Siendo plenamente consciente de la ilegitimidad de la posesión de este título por parte de su hermano», asegura que este «se dispuso a allanar el camino» con actos tendentes «a disfrazar el verdadero origen del boleto» a los efectos de que se pudiese «hacer efectivo el premio». También señala que «omitió toda actuación, como delegado provincial, que pudiese servir para verificar el origen real del boleto».