La alcaldesa de La Coruña, Inés Rey García, posa tras una entrevistaEuropa Press

Un agujero de 9,6 millones y la falta de liquidez del Ayuntamiento de La Coruña marcaron su renuncia al Mundial

La oposición teme que el agujero económico de los socialistas afecte también a las inversiones, lo que supondría una parálisis total de las obras en los barrios

Hace apenas unas semanas, la alcaldesa de La Coruña, la socialista Inés Rey, comparecía junto al presidente del Deportivo, Juan Carlos Escotet, para anunciar que la ciudad renunciaba a ser sede del Mundial. Lo hacía, según defendieron, para «no hipotecar» a La Coruña. Ahora, tras conocerse que el remanente de Tesorería es negativo, de 9,6 millones de euros, las razones apuntan a un agujero económico previo.

La revelación de esta cifra provocó la reacción inmediata de la oposición, que afeó a Rey la situación que ella misma calificó como «una foto fija», intentando así restarle importancia. A pesar de las palabras de la regidora, este negativo del remanente ha ocurrido por primera vez desde su entrada a la alcaldía. De hecho, en el año 2024 (periodo anterior) el resultado fue positivo y de 19 millones de euros.

Para aclarar el concepto, el remanente de Tesorería es el total de los fondos líquidos más los derechos pendientes de cobro. Se trata de un indicador que mide la situación real de liquidez y, por ello, no es una cifra baladí, tal y como plantea la regidora socialista. La traducción más simple es que el Ayuntamiento no cuenta con liquidez suficiente para pagar lo que debe.

Difícil solución

Tal y como establecen la Ley reguladora de las Haciendas Locales y la Ley Orgánica de Estabilidad Presupuestaria, obliga a los ayuntamientos a tomar una serie de medidas para solucionar la situación.

Por una parte, se puede aprobar un plan de saneamiento financiero que incluya reducciones de gastos o un aumento de los ingresos (que pasaría, probablemente, por un aumento de los impuestos). También se puede ajustar el presupuesto del ejercicio siguiente para eliminar potencialmente ese remanente negativo.

Además, Galicia o el Estado pueden hacer un control de la situación, aunque esto sería en casos con un importe más elevado.

Oportunidad perdida

El anuncio sobre la renuncia de La Coruña a ser sede del Mundial cayó como un jarro de agua fría sobre los comerciantes de la ciudad que contaban con el previsible aumento de ingresos derivado de un evento de estas características.

De hecho, tal y como contó El Debate, Inés Rey obvió un informe realizado por un grupo de investigación liderado por el catedrático de Economía Aplicada de la UDC José Manuel Sánchez Santos en el que se calculaba el impacto económico de la designación como sede.

Sánchez aseguraba que, como previsión «conservadora», se calculaba que la ciudad ingresaría 10 millones de euros de impacto directo por partido. A esto hay que sumarle el impacto mediático y publicitario que se traduciría en unos 14,7 millones de euros también por encuentro.

Además, teniendo en cuenta el negocio asociado a las infraestructuras de las reformas mundialistas se contaría con 300 millones de euros anuales derivados de su uso y explotación tras el Mundial.

Por otro lado, el Mundial tendría un impacto directo en el mercado laboral de la ciudad generando alrededor de 800 puestos directos de trabajo por partido.

Sin embargo, y a pesar del retorno económico que supondría, Rey decidió renunciar a la candidatura impulsada, probablemente, por la situación económica del consistorio.

A falta del informe del interventor

Lo que aún se desconoce es el informe del Interventor de Estabilidad Presupuestaria que acompaña a la liquidación sobre del incumplimiento de la regla de gasto y de estabilidad presupuestaria.

A este respecto, el Partido Popular ha recordado que si esta regla de gasto no se cumple, no se podría pedir el préstamo de 40 millones necesario para inversiones, lo que supondría una parálisis total de las obras en los barrios.

«Estamos muy preocupados por la situación económica municipal: es grave por lo que hemos podido saber y tiene pinta de que será peor cuando se conozcan todos los informes de la liquidación de 2025», afirma el portavoz popular, Miguel Lorenzo.

Además, el PP ha pedido consultar el informe, pero el Ayuntamiento se ha negado a entregarlo por el momento.