Un juzgado de La Coruña perdona casi medio millón de euros a un empresario arruinado por sus socios
Invirtió más de 400.000 euros en un restaurante que no llegó a consolidarse, debido principalmente a la gestión negligente de sus socios, lo que derivó en impagos a empleados y administraciones públicas
Un empresario ha sido exonerado del pago de una deuda de 487.796,05 euros, en aplicación de la Ley de Segunda Oportunidad, por el tribunal de instancia de La Coruña, sección Mercantil, plaza 2. Acabó en quiebra como consecuencia de la actuación «negligente» de sus socios en un restaurante que acabó cerrando por impagos y por los efectos de la pandemia de Covid.
Sus representantes jurídicos, el despacho Bergadà Abogados, han apuntado que la situación de insolvencia de su cliente «fue consecuencia de diversos factores que escaparon a su control y voluntad». Así, el hombre invirtió más de 400.000 euros en un restaurante que no llegó a consolidarse, debido principalmente a la gestión negligente de sus socios, lo que derivó en impagos a empleados y administraciones públicas.
«De hecho, en el 2022 me dijeron (los socios) que no iban a pagar y que, si no quería cerrar, me quedara yo el restaurante y asumiera la deuda que se había generado», ha explicado el hombre. A ello se sumaron los efectos persistentes de la crisis sanitaria del Covid-19, que afectaron gravemente al consumo en el sector de la hostelería. Eso provocó, ha señalado, que «la bola de nieve se fuera haciendo cada vez más grande».
Una profunda depresión
Para intentar solventar la situación y, sobre todo, pagar nóminas, solicitó préstamos, pero finalmente tuvo que cerrar el negocio y «todo empezó a complicarse».
La abogada que ha llevado el caso y socia fundadora de Bergadà Abogados, Marta Bergadà, ha explicado que «el hombre llegó a una situación límite por circunstancias que no provocó ni pudo controlar». Toda esa situación hizo, además, que desarrollara una enfermedad autoinmune y una profunda depresión, en un escenario de «acoso telefónico de las empresas de recobro de deudas y de las entidades bancarias», que llegaron a presentarse en su casa para exigir el pago de las deudas.
La abogada ha explicado que, cuando asumió el caso, su cliente estaba en una «situación muy compleja» pero ha explicado que, al analizar la documentación, «quedó acreditado que actuó siempre de buena fe, intentó salvar su negocio, cumplir con sus obligaciones y salir adelante, pero acabó atrapado en una espiral de deudas imposibles de sostener».
Finalmente, la situación se pudo reconducir y ha acabado con este auto en el que el juzgado 'perdona' la deuda. Marta Bergadà ha señalado que «la Ley de la Segunda Oportunidad está pensada, precisamente, para casos como este, en el que el deudor no ha actuado de forma irresponsable, sino que ha sido superado por una situación económica y personal extrema».
Finalmente, ha concluido que «este tipo de resoluciones refuerzan la seguridad jurídica y confirman que los juzgados están aplicando correctamente la Ley de la Segunda Oportunidad» para «ofrecer una salida real a personas honestas que han fracasado económicamente sin mala fe».