Manuel Reija y Miguel Reija, lotero y exdelegado provincial de Loterías y Apuestas del Estado acusados de quedarse con un boleto de una Primitiva millonariaEP

El lotero acusado de quedarse con el boleto de los 4,7 millones: «Es un milagro que no la tirara a la papelera»

Manuel Reija defiende su inocencia delante del juez y sostiene que acudiese a su hermano con la intención de cobrar el premio

El juicio por el boleto millonario de la Primitiva continúa. Este lunes, le ha tocado declarar a Manuel Reija, el lotero de La Coruña acusado de quedarse con el cupón premiado con 4,7 millones de euros en 2012. Durante su intervención, ha tildado de «mentira» que estuviese con el propietario de la misma cuando descubrió que estaba premiado y que le ocultase a este la citada información.

A preguntas de la Fiscalía en el juicio que se celebra en la Audiencia Provincial de La Coruña y en el que se sienta en el banquillo de los procesados también su hermano como presunto encubridor de los hechos en su condición de delegado de Loterías en la provincia coruñesa, Manuel Reija también ha sostenido que acudiese a su familiar con la intención de cobrar el premio.

«En absoluto, no tengo a nadie delante», ha respondido a la fiscal del caso ante las preguntas de esta sobre el momento previo y las comprobaciones que aparecen realizadas sobre distintos boletos en relación con la persona que la Policía consideró el legítimo dueño.

«Yo estaba solo, no sé cuánto tiempo llevaban allí», ha precisado sobre el momento en que encontró el grupo de boletos, de los que ha dicho que estaban como «recién sacados de la cartera», para luego comprobar que uno de ellos estaba premiado.

Con la intención de que no caducase

Además, ha concretado que en sus más de 30 años de actividad le ocurrió haber encontrado otros pero que no siempre lo comprueba. En este caso, ha dicho que era porque estaban «dentro», en su zona de trabajo, pero que si llegan a estar en la zona del exterior los hubiera tirado a la papelera. «Es un milagro que no la tirara a la papelera», ha dicho.

Luego, ha especificado, lo llevó a la delegación de Loterías, donde trabaja su familia, para consultar a su hermano, máximo responsable de la misma, para hacer lo qué hacía con el grupo de boletos y, en concreto, con el premiado.

El boleto acabó, finalmente, en Madrid, en la sede de la Sociedad Estatal de Loterías y Apuestas del Estado, a donde lo llevó el delegado de Loterías, y también procesado, en un procedimiento en el que el lotero coruñés reclamó la cuantía, sin que se le llegase a abonar. Lo hizo, ha dicho, no con la intención inicial de cobrar el dinero, sino para que no caducase el citado proceso.

Al respecto, varios testigos han confirmado que, cuando no aparece una persona que reclame o de aparecer se compruebe que no sea el dueño, el lotero puede solicitar el pago de la cuantía. Al hilo de esto, el acusado ha admitido que, pese a abrirse un expediente de hallazgo, siguió reclamando el dinero pero, ha apuntado, para que le «aclarasen» la situación.

En su declaración, y previamente a dejarse el boleto premiado en la sede de la SELAE en Madrid, lo tuvo en su administración, por consejo de su hermano, y a la espera, ha especificado, de que apareciera alguna persona a reclamarlo.