La alcaldesa de La Coruña, Inés Rey, y el concejal de Hacienda, José Manuel Lage Tuñas
El Ayuntamiento avala cambiar el nombre del Dépor por «sentir mayoritario» cuando solo el 4 % habla gallego
El portavoz municipal defiende la galleguización del Club como un paso hacia la normalidad, a pesar de que los datos oficiales sitúan el uso habitual del idioma en mínimos históricos en la ciudad
La posible oficialización del cambio de nombre del Real Club Deportivo de La Coruña a «Deportivo da Coruña» ha encontrado una firme oposición en sectores de la afición y en figuras de peso como el exalcalde Paco Vázquez, quienes rechazan esta iniciativa al ser considerada no solo un error histórico y una deslealtad hacia las señas de identidad de la institución, sino también una maniobra dictada por intereses políticos.
Frente a estas voces críticas, el portavoz municipal y concejal de Economía y Planificación Urbana de La Coruña, José Manuel Lage Tuñas, defendió la denominación en gallego por dar respuesta a un «sentir bastante mayoritario de los abonados, socios y afición», sosteniendo que solo es un paso para «normalizar lo que ya es parte de la vida cotidiana y administrativa» de la ciudad herculina.
Sin embargo, esta apuesta del Ayuntamiento de La Coruña por la galleguización institucional del Club choca con la realidad lingüística de la ciudad. Según el último informe publicado por el Instituto Galego de Estatística (IGE), publicado en 2024, apenas un 4,52 % de los coruñeses utiliza el gallego de forma exclusiva en su día a día y solo un 10,96 % usa más el gallego que el castellano.
Frente al uso minoritario del gallego, los datos del IGE son abrumadores: los coruñeses se decantan claramente por el castellano. Un 59,6 % de la población lo emplea de forma exclusiva y otro 25 % lo utiliza con mucha más frecuencia que el idioma autonómico.
Estas cifras resultan aún más reveladoras al echar la vista atrás, pese a lo dicho por el Ayuntamiento de la ciudad herculina. En el año 2008, los coruñeses que usaban solo el gallego para comunicarse superaban el 7 % y quienes empleaban preferentemente el idioma autonómico rozaban el 19 %.
Ese mismo estudio refleja que La Coruña es una de las ciudades gallegas donde menos se utiliza el idioma. Mientras el castellano sigue ganando terreno en el territorio herculino, solo Santiago de Compostela, Orense y Pontevedra muestran una resistencia mayor a esta tendencia al mantener el uso del gallego.