Jinzi, la nueva foca del Acuario de A Coruña
Jinzi, la nueva foca del Acuario de La Coruña que busca reactivar la cría tras años sin nacimientos
Llega procedente del Oceanográfico de Valencia debido a un intercambio entre ambos centros
El Aquarium Finisterrae, conocido como la Casa de los Peces, ha incorporado un nuevo ejemplar de foca con el objetivo de rejuvenecer su colonia y reactivar la reproducción tras más de una década sin nacimientos. Se trata de Jinzi, un macho joven que llega procedente del Oceanográfico de Valencia debido a un intercambio entre ambos centros.
La llegada de este animal responde a una necesidad clave para la viabilidad del grupo. Jinzi, que cumplirá cinco años en julio y pesa ya unos 80 kilos, aporta una nueva línea genética a una colonia que presentaba un elevado grado de parentesco entre sus integrantes, lo que desaconsejaba la reproducción por motivos de salud.
Como parte de este intercambio, dos machos que residían en La Coruña, Fermín (17 años) y Altair (23), han sido trasladados al acuario valenciano, donde se han integrado con normalidad. Mientras, Jinzi ha comenzado su adaptación en las instalaciones coruñesas mostrando un comportamiento activo, curioso con su entorno y sociable con el resto de focas.
Riesgo de endogamia elevado
En la actualidad, el grupo del Aquarium Finisterrae está formado por diez ejemplares de Phoca vitulina o foca común: dos machos y ocho hembras. La edad media de la colonia es elevada, con casos como el de Hansi, que ha alcanzado los 28 años, por encima de la esperanza de vida habitual de los machos de esta especie.
El último nacimiento registrado en el acuario tuvo lugar en julio de 2009, por lo que la incorporación de Jinzi supone un paso estratégico para retomar la cría. Los estudios genéticos realizados habían alertado del riesgo de endogamia, una situación que se corrige ahora con la llegada de este nuevo ejemplar.
Aunque la foca común no es una especie reproductora habitual en las costas gallegas, sí puede observarse de forma ocasional en el litoral. Con este movimiento, el acuario coruñés refuerza su compromiso con la conservación y el bienestar animal, al tiempo que abre la puerta a una nueva etapa marcada por la posible llegada de nuevas crías en los próximos años.