Un beneficiario de los huertos urbanos de la Diputación de LugoDIPUTACION DE LUGO

El «vergel secreto» de Lugo: 155 huertos urbanos donde los vecinos cultivan su propia comida en plena ciudad

Lechugas, tomates, pimientos o calabacines crecen a diario en parcelas de apenas 30 metros cuadrados, trabajadas por vecinos

En un momento en el que cada vez más personas se suman a un estilo de vida saludable, impulsado en gran medida por las redes sociales, donde la alimentación consciente, el deporte y el bienestar ocupan un lugar central, crece también el interés por saber qué comemos y de dónde procede. La llamada ‘vida fit’ y el auge de los productos ecológicos o de proximidad se han convertido en un hábito cada vez más extendido. En este sentido cada vez más se buscan alternativas más naturales, con menos intermediarios y mayor control sobre su origen.

Ese cambio de mentalidad también ha llegado a las ciudades. Y Lugo es uno de los ejemplos más claros, donde un espacio urbano se ha convertido en un pequeño refugio verde que refleja esta nueva forma de entender la vida. A escasos minutos del centro y junto a uno de sus paseos más transitados, existe un lugar que rompe con la imagen habitual del entorno urbano. Donde muchos esperan asfalto y tráfico, hay tierra fértil, hileras de cultivos y vecinos cuidando sus propias cosechas.

Un oasis en plena ciudad

Se trata del entorno del Paseo do Río Rato, convertido en un auténtico vergel con 155 huertos urbanos públicos en pleno rendimiento, impulsados por la Diputación de Lugo. Lechugas, tomates, pimientos o calabacines crecen a diario en parcelas de apenas 30 metros cuadrados, trabajadas por vecinos de Lugo y de municipios cercanos. Lo que antes era un espacio infrautilizado se ha transformado en un ejemplo de cómo la ciudad puede convivir con la naturaleza.

El programa no deja de crecer. A finales de marzo se adjudicaron 50 nuevas parcelas: 12 para usuarios que renovaban su concesión y 38 para nuevos beneficiarios, que podrán cultivar durante un máximo de cuatro años.

Detrás de estos huertos no solo hay producción agrícola. El proyecto incluye formación gratuita en horticultura ecológica, donde los participantes aprenden sobre el uso del suelo, herramientas, recursos naturales o técnicas sostenibles. El objetivo va más allá de la cosecha es la de fomentar hábitos saludables, promover el consumo de proximidad y recuperar el contacto con la naturaleza sin salir de la ciudad.

La iniciativa no se limita al Río Rato. La Diputación también gestiona las 32 parcelas urbanas de Paxariños, en colaboración con el Ayuntamiento de Lugo, reforzando así una red de espacios verdes dentro del entorno urbano.

Espacios que crean comunidad

Uno de los aspectos más llamativos del proyecto es su dimensión social. Los huertos están abiertos no solo a particulares, sino también a asociaciones, centros educativos y colectivos que trabajan con personas en riesgo de exclusión o con discapacidad. «Son espacios donde se crea comunidad», destacan desde la institución provincial, que subraya su carácter educativo y social.

Este tipo de proyectos se enmarca en una estrategia más amplia vinculada a las Reservas de la Biosfera de la provincia, como Tierras del Miño o Los Ancares Lucenses, que sitúan a Lugo como uno de los territorios más destacados de Galicia.

Mientras el modelo de vida urbano evoluciona, iniciativas como esta demuestran que es posible recuperar tradiciones sin renunciar a la ciudad. Cultivar la propia comida, compartir espacio y reconectar con la tierra ya no es algo exclusivo del rural.