Vista del polvo en suspensión en la ciudad, a 4 de marzo de 2026, en VigoEuropa Press

Puertas y ventanas cerradas y mascarilla en exterior: Galicia alerta a su población

Por este motivo, la Xunta de Galicia ha activado un protocolo de actuación para reducir las consecuencias de salud que pudiesen darse

El Ministerio por la Transición Ecológica y la Xunta de Galicia ha puesto en alerta a la población gallega ante la llegada de aire africano a la península y sus preocupantes consecuencias sobre la salud.

«Los modelos consultados prevén la presencia de masas de aire africano sobre las islas Canarias y la Península para el día 22 de mayo», difundía el Ministerio. Estiman concentraciones de polvo en superficie en los rangos 5-200 µg/m3 para el archipiélago canario y el noroeste y norte de la Península, 5-50 µg/m3 para el suroeste y centro y 5-20 µg/m3 para el sureste peninsular. Según el modelo SKIRON también se podría producir depósito seco de polvo sobre el sur, centro, noroeste y norte de la Península y el archipiélago canario a lo largo del día.

Por este motivo, la Xunta de Galicia ha activado un protocolo de actuación para reducir las consecuencias de salud que pudiesen darse.

En comunicado, el Gobierno gallego explica que, de acuerdo con los modelos predictivos de la Consellería de Medio Ambiente e Cambio Climático, esto puede provocar que en determinadas zonas de Galicia (sobre todo en los ayuntamientos del norte de la provincia de Lugo, de la provincia de Pontevedra y del interior de la provincia de La Coruña para PM10 y en los ayuntamientos de la provincia de Pontevedra y del norte de Galicia para PM2,5) la calidad del aire empeore, por el aumento de las concentraciones de partículas en suspensión, pudiendo producir efectos adversos en la salud humana.

Por este motivo, y para reducir su posible impacto en la salud, la Dirección General de Salud Pública de la Consellería de Sanidad recomienda, hasta que este episodio finalice y, sobre todo, en el caso de la población sensible, limitar las actividades al aire libre, como el ejercicio intenso, cerrar las puertas y ventanas para evitar la entrada de polvo en los domicilios y usar mascarillas y/o gafas en exteriores.

La población que puede verse más afectada por la mala calidad del aire, debido a la elevación de las partículas en suspensión, son las personas con enfermedades pulmonares o cardiovasculares, principalmente asma o EPOC, las personas mayores, niños, niñas y embarazadas.