Jésica, la joven madre y profesora fallecida en el accidente de SangenjoAdapto

Jésica, la joven madre y profesora que murió atropellada con su hija en brazos en Sangenjo

La mujer fallecida llevaba años dedicada a la atención de menores con necesidades educativas especiales

La muerte de Jésica Fraguas, la mujer de 38 años fallecida este domingo en un atropello en Sangenjo, ha conmocionado Pontevedra, ciudad en la que era muy conocida. La víctima caminaba por la zona de Areas junto a su hija pequeña y varios familiares cuando un vehículo acabó invadiendo la acera tras una colisión en cadena en la carretera.

El accidente ocurrió alrededor de las 19:30 horas, a la altura del restaurante A Postiña. Según las primeras investigaciones, en el siniestro se vieron implicados hasta cuatro vehículos y uno de ellos terminó saliéndose de la vía y arrollando a las personas que caminaban por la acera. Los sanitarios trataron de reanimar a Jésica durante varios minutos después de sufrir una parada cardiorrespiratoria, aunque finalmente no pudieron salvarle la vida.

Su hija, a la que llevaba en brazos en el momento del atropello, resultó herida leve y fue trasladada al Hospital Montecelo junto a otra familiar. Fuentes de la investigación señalan que todos los conductores implicados dieron negativo en las pruebas de alcoholemia realizadas tras el accidente.

Profesora de niños con necesidades

Más allá del impacto del siniestro, la noticia ha golpeado especialmente a quienes conocían a Jésica Fraguas por su trabajo en la Asociación de Déficit de Atención, Hiperactividad y Necesidades Específicas de Apoyo Educativo (Adahpo), donde llevaba años dedicada a la atención de menores con necesidades educativas especiales. Especializada en trastornos del neurodesarrollo y atención temprana, era una docente muy querida por familias y compañeros.

Desde la asociación trasladaron públicamente su dolor por la pérdida de una profesional a la que definían como una pieza fundamental dentro del proyecto educativo. Durante años acompañó a decenas de niños y adolescentes en sus procesos de aprendizaje, convirtiéndose en un apoyo constante también para sus familias.

Quienes la conocían destacan su carácter cercano, su implicación con los alumnos y una personalidad marcada por la empatía y la dedicación. La tragedia ha generado una enorme ola de mensajes de condolencia en redes sociales y muestras de apoyo a la familia.

El cuerpo de Jésica Fraguas será velado en el tanatorio San Marcos de Pontevedra y el funeral se celebrará este martes en la iglesia de Virgen del Camino, en una despedida marcada por el dolor de familiares, amigos y compañeros.