El Papa en el Congreso de los DiputadosEP

El BNG planta al Papa en una jornada histórica en el Congreso de los Diputados

Mientras el resto de formaciones ovacionaba a León XIV en la Cámara Baja, el BNG y Podemos optaron por ausentarse del importante acto

La visita del Papa a España supone uno de los acontecimientos políticos, sociales y religiosos más trascendentales de la última década, rompiendo un vacío de quince años desde la última presencia de un pontífice en suelo español. Este viaje de seis días —que abarca Madrid, Barcelona y las Islas Canarias— de León XIV ya es historia de nuestro país.

En el tercer día del viaje de León XIV a España, el Congreso de los Diputados acaparó todo el protagonismo. A las 10:30 horas se vivió un momento histórico sin precedentes: la primera vez que un pontífice tomaba la palabra en el pleno de las Cortes Generales para dirigirse a los representantes del pueblo español.

A su llegada a la Carrera de San Jerónimo, León XIV recibió el saludo protocolario de los representantes de los tres poderes del Estado ante los miles de fieles que se agolparon en las inmediaciones. La comitiva de bienvenida estuvo encabezada por la presidenta de la Cámara Baja, Francina Armengol; el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez; el presidente del Senado, Pedro Rollán.

Una vez dentro, el Papa ha sido ovacionado con un gran aplauso que ha durado más de un minuto por parte de los diputados que forman el Congreso de los Diputados. Todos se han puesto en pie ante la presencia de León XIV.

Sin embargo, la unanimidad del hemiciclo se ha roto por el boicot sectario del BNG. En una demostración de soberbia política, mala educación y falta de decoro institucional, sus diputados prefirieron dar plantón al Papa antes que comportarse como representantes de un Estado democrático.

Los nacionalistas dejaron sus escaños completamente vacíos, al igual que los representantes de Podemos, evidenciando su falta de cortesía diplomática más elemental en el día más histórico de las Cortes Generales.

Según apuntaron los nacionalistas, «carece de sentido que un líder religioso sea recibido en una institución como el Congreso. Desde la neutralidad que deben tener las instituciones públicas en materia religiosa, el BNG no comparte que se realice una sesión extraordinaria para recibir a un líder religioso».