El Papa León XIV, durante su intervención histórica en el Congreso de los Diputados

El Papa León XIV, durante su intervención histórica en el Congreso de los DiputadosEFE

Clamor en Galicia contra el BNG tras el plantón al Papa durante la jornada histórica en el Congreso

Mientras la Cámara ovacionaba de forma unánime durante casi siete minutos el discurso del Papa, los nacionalistas optaron por dejar sus escaños vacíos

El Congreso de los Diputados vivió este lunes una jornada histórica con la visita del Papa León XIV. Se trata de la primera vez en la historia democrática que un pontífice pisa el hemiciclo de la Cámara Baja para pronunciar un discurso ante senadores, congresistas y representantes de los tres poderes del Estado.

El ambiente en el hemiciclo reflejaba la solemnidad de los grandes acontecimientos, arropado por un palco de autoridades al completo. Al evento acudieron el presidente del Tribunal Constitucional, Cándido Conde-Pumpido; la del Supremo y del CGPJ, Isabel Perelló; la del Consejo de Estado, Carmen Calvo; los expresidentes Mariano Rajoy y José María Aznar; el alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida, y los presidentes de Cataluña y Asturias, Salvador Illa e Isabel Celáa, entre otros.

El sectarismo del BNG

Entre las grandes ausencias de la jornada destacaron los expresidentes socialistas Felipe González y un cercado José Luis Rodríguez Zapatero, que declinó ir para concentrarse en la estrategia de su defensa. Asimismo, dentro del arco parlamentario, las únicas formaciones que decidieron dejar sus escaños vacíos y desmarcarse de esta cita institucional histórica fueron Podemos y el BNG.

El plantón del Bloque Nacionalista Gallego supone un síntoma inequívoco de la deriva radical en la que permanece instalada la formación liderada por Ana Pontón. El desplante de sus diputados ha causado malestar entre los gallegos que no entienden esa falta de respeto ante una cita de calado internacional, además de un insulto a los valores de los creyentes.

Desde una de las principales organizaciones religiosas de Galicia evitan entrar a valorar el asunto. Además de argumentar que no interfieren en cuestiones partidistas, consideran que el error del BNG es tan evidente que cualquier declaración oficial resulta innecesaria. Opinan que «les ha podido el sectarismo» y hasta ellos mismos se han dado cuenta cuando «se han visto fuera de todo el foco».

Malestar entre sus propios votantes

Incluso entre los propios votantes de la formación nacionalista cuesta aceptar la decisión, ya que en las bases del BNG conviven numerosos militantes católicos. Un claro ejemplo es Lucía, fiel al partido desde que alcanzó la mayoría de edad, quien confiesa sentirse profundamente dolida por un desprecio que considera del todo innecesario.

«Voto al BNG porque defiendo Galicia, pero hoy me he sentido totalmente expulsada por mi propio partido. No entiendo esta manía de mezclar la política con el desprecio a las creencias», comenta. Y añade: «Hasta los catalanes han tenido el respeto de estar en el Congreso».

Los diputados de Junts y ERC sí acudieron al hemiciclo para brindar una primera muestra de cortesía en persona al pontífice y allanar el camino ante la inminente llegada del Santo Padre a Barcelona en los próximos días.

El malestar se agrava al constatar que el partido liderado por Ana Pontón ni siquiera tuvo en cuenta el valor estratégico del Xacobeo el próximo año. El nacionalismo no solo ha atacado el sentimiento religioso, sino que ha despreciado el mayor escaparate mundial de Galicia. Y más para un partido que presume de defender lo propio.

La incoherencia del Bloque es todavía más flagrante si se tiene en cuenta el peso excepcional que Galicia está teniendo en este histórico viaje limitado estrictamente a Madrid, Barcelona y Canarias. Con el arzobispo de Santiago formando parte de su séquito y tras un discurso donde la primera mención ha ido dirigida a la figura de Santiago el Mayor, el desprecio del BNG carece de cualquier justificación.

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