Tras la noche de San Juan, las playas de coruñesas amanecen con los restos de una de las celebraciones más multitudinarias del año. Miles de personas se congregaron en los arenales de la ciudad para disfrutar de las hogueras, la música y la tradición, dejando una estampa de gran impacto al día siguiente, arenales cubiertos de residuos. Estas son las imágenes del antes y el después de una de las noches más emblemáticas del calendario gallego