El pulso por el gallego se recrudece
El pulso por el gallego se recrudece: la Xunta exige al BNG que se siente a negociar antes de reunirse con Rueda
López Campos ha lamentado que el Bloque haya dejado pasar, a su juicio, una «oportunidad perdida» al mantenerse al margen de las conversaciones
La negociación para actualizar el Plan General de Normalización Lingüística ha arrancado en el Parlamento de Galicia sin la participación del BNG, una ausencia que ha provocado un nuevo enfrentamiento entre el Gobierno gallego y la formación nacionalista. La Xunta ha instado al Bloque a incorporarse al proceso de diálogo antes de reclamar una reunión con el presidente, Alfonso Rueda, aunque no ha descartado que ese encuentro pueda producirse más adelante.
El consejero de Cultura, Lengua y Juventud, José López Campos, ha asegurado que el primer paso corresponde al BNG, al que ha pedido que «cambie su actitud» y vuelva a la mesa de negociación abierta con las fuerzas políticas representadas en el Parlamento. Según ha explicado, una vez que el Bloque participe en el proceso y se avance en la búsqueda de acuerdos, el presidente de la Xunta estará dispuesto a mantener reuniones con los representantes de los distintos partidos para cerrar un gran pacto en torno a la lengua gallega.
Posturas encontradas sobre la reunión
Las declaraciones del consejero se producen después de que la portavoz nacional del BNG, Ana Pontón, solicitara formalmente una reunión con Alfonso Rueda para abordar la actualización del Plan General de Normalización Lingüística. La petición fue reiterada por la diputada Noa Presas, que defendió la necesidad de mantener un encuentro «al más alto nivel» para abordar la situación del gallego.
Desde la Xunta, sin embargo, insisten en que el foro adecuado para negociar el documento es el Parlamento y la ronda de contactos iniciada entre PPdeG, PSdeG y Democracia Orensana, reunión a la que el BNG decidió no asistir. López Campos ha lamentado que el Bloque haya dejado pasar, a su juicio, una «oportunidad perdida» al mantenerse al margen de las conversaciones. Además, ha recordado que la formación nacionalista abandonó este proceso hace alrededor de un año y medio y ha defendido que las puertas siguen abiertas para que pueda reincorporarse en cualquier momento mientras continúen las negociaciones.
El consejero también ha criticado que el BNG condicione su participación a una reunión previa entre Pontón y Rueda, una exigencia que ha calificado como una «excusa de mal pagador». En este sentido, ha insistido en que el orden de los acontecimientos debe ser el contrario: primero integrarse en el proceso de diálogo y, posteriormente, celebrar un encuentro entre el presidente gallego y los representantes de las fuerzas políticas para culminar un eventual acuerdo.
Mientras tanto, desde el Ejecutivo gallego mantienen que el documento remitido a la Cámara autonómica incorpora cerca de 700 medidas dirigidas a reforzar el uso del gallego en distintos ámbitos, con especial atención a la juventud y a la presencia de la lengua en el entorno tecnológico, y reiteran que ese proceso parlamentario es el cauce previsto para negociar su contenido.