El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, comparece ante los medios en el Complejo de la Moncloa
Los datos que prueban que Sánchez miente al decir que la ley de vivienda abarató el alquiler en La Coruña
Entre los grandes mercados considerados tensionados, el mayor incremento de la oferta de temporada se ha dado en La Coruña, que cuenta con un 105 % más de alquileres de temporada que hace un año
Este martes, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, puso a La Coruña de ejemplo respecto al funcionamiento y aplicación de la ley de vivienda de su Ejecutivo. Sánchez aseguró que, gracias a la aplicación de su normativa, el precio del alquiler se está abaratando «sin afectar a la oferta». Sin embargo, esta afirmación es fácilmente refutable.
La clave está no solo en el precio del alquiler, sino en el cambio de mentalidad de muchos propietarios que prefieren optar por un alquiler temporal a uno de larga estancia. Esto hace que los inquilinos tengan, cada vez, más difícil encontrar una casa a su gusto y a un precio asequible. A pesar de las afirmaciones de los políticos socialistas, el Colegio Oficial de Arquitectos de Galicia alertó hace apenas unos meses que la bajada de los precios responde a la retirada del mercado de las casas más caras. «Muchos propietarios han pasado sus pisos al alquiler temporal o directamente los han retirado del mercado», aseguró Esperanza González, vicepresidenta del Colegio.
Entre los grandes mercados considerados tensionados, el mayor incremento de la oferta de temporada se ha dado en La Coruña, que cuenta con un 105 % más de alquileres de temporada que hace un año, seguida por Pamplona (50 %), San Sebastián (37 %) y Bilbao (33 %). Vitoria ha registrado un aumento del 14 %, según un estudio de Idealista.
Sin embargo, Sánchez ha colocado a la ciudad gobernada por la socialista Inés Rey como ejemplo junto a otras como Barcelona y Pamplona. «La vivienda debe ser un derecho para todos, no un negocio para unos pocos, y desde luego no puede ser rehén de estrategias partidistas que nada obedecen al interés de la gente», ha afirmado el presidente del Gobierno sin tener en cuenta el negocio que supone el mercado temporal y el perjuicio para los inquilinos.
En este sentido, ha destacado que ya son 310 los municipios declarados zonas tensionadas, que agrupan a más de 9,2 millones de habitantes, y ha expresado su deseo de que «otras grandes ciudades como Madrid o Málaga» hagan lo mismo.
No obstante, ha recordado que esa decisión corresponde a los gobiernos autonómicos, a los que ha pedido «dejar a un lado el sectarismo» y pensar «de una vez en su gente», al considerar que la vivienda constituye una «prioridad nacional».