Inauguración de la plataforma logística de Santiago
Así es la plataforma logística con la que Santiago quiere revolucionar el reparto de mercancías
La infraestructura, denominada LóxiCo, centralizará el reparto de mercancías en el polígono del Tambre para reducir el tráfico pesado, el ruido y las emisiones en el casco histórico
Santiago de Compostela ha dado este jueves un paso hacia un nuevo modelo de distribución urbana con la inauguración de LóxiCo, una plataforma logística que centralizará el reparto de mercancías destinadas al casco histórico y que, según sus impulsores, convertirá a la capital gallega en la primera ciudad española en implantar este sistema. El objetivo es mejorar la denominada 'última milla', el tramo final de la distribución, mediante vehículos eléctricos de pequeño tamaño que sustituyan a buena parte del tráfico pesado que accede al centro.
El proyecto ha supuesto una inversión cercana a los 4,6 millones de euros, de los que 3,9 millones han sido financiados por el Gobierno a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.
La plataforma se encuentra en el polígono del Tambre, junto a Mercagalicia, donde se concentrará la recepción de mercancías destinadas a comercios y establecimientos de hostelería del centro de la ciudad. Desde allí serán redistribuidas mediante vehículos eléctricos de menor tamaño, con el propósito de disminuir la circulación de camiones y furgonetas por el casco histórico, reduciendo así el ruido, la contaminación y el impacto sobre un espacio declarado Patrimonio de la Humanidad.
La infraestructura ocupa una parcela de casi 40.000 metros cuadrados situada al norte del polígono del Tambre. La nave cuenta con una superficie construida de 2.335 metros cuadrados, además de una amplia zona de carga y descarga y cuatro áreas de aparcamiento que suman más de 11.200 metros cuadrados. Su diseño permitirá gestionar de forma simultánea la entrada de hasta siete vehículos y la salida de otros cinco, agilizando el proceso de clasificación y distribución de las mercancías.
Con esta nueva infraestructura, la capital gallega aspira a modernizar la logística urbana y afrontar uno de los principales retos de las ciudades históricas: garantizar el abastecimiento diario de comercios y restaurantes reduciendo al mismo tiempo el impacto del tráfico de mercancías sobre el centro urbano.