Presentación del barómetro de emociones políticas de España,Santi Alvite

Un estudio de una universidad gallega concluye que Sánchez es el líder que más preocupación y enfado genera en España

Se trata del primer Barómetro de Emociones Políticas, elaborado por la Universidad de Santiago de Compostela

Durante años las encuestas políticas han medido intención de voto, valoración de líderes o preocupación por los principales problemas del país. Pero hay una pregunta que cada vez resulta más relevante para entender el comportamiento electoral: ¿qué emociones despiertan realmente los políticos entre los ciudadanos? A esa cuestión trata de responder el primer Barómetro de Emociones Políticas de España, elaborado por un equipo de investigación de la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad de Santiago de Compostela (USC).

El estudio ofrece una radiografía inédita del vínculo emocional entre los españoles y sus principales dirigentes y confirma que la política se vive cada vez más desde las emociones que desde la razón. Los resultados muestran un escenario marcado por la preocupación y el enfado, aunque también reflejan importantes matices: un mismo líder puede despertar sentimientos completamente opuestos entre diferentes ciudadanos, e incluso en una misma persona.

Estos son los resultados más llamativos

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, es el político que provoca las reacciones más intensas entre los españoles. Según el avance del barómetro presentado por la USC, un 63,6 % de los encuestados afirma que Sánchez le genera preocupación y un 59,3 % siente enfado cuando piensa en él. Sin embargo, el estudio pone de manifiesto un fenómeno especialmente llamativo: el mismo dirigente también encabeza las emociones positivas. Es el líder que más tranquilidad transmite (26,4 %) y el que despierta un mayor sentimiento de orgullo (24 %).

Para la directora del estudio, la politóloga Nieves Lagares, este resultado demuestra que las emociones políticas no son excluyentes y que una persona puede experimentar sentimientos aparentemente contradictorios hacia un mismo líder. «Se puede sentir enfado y orgullo hacia un mismo líder al mismo tiempo», explicó durante la presentación.

El líder de Vox, Santiago Abascal, aparece como el dirigente que genera un mayor sentimiento de miedo entre los españoles. El 43 % de los participantes en el estudio reconoce experimentar esa emoción al pensar en él. Además, registra elevados porcentajes de preocupación (58,4 %) y enfado (47,6 %), situándose entre los líderes con una carga emocional más negativa.

El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, obtiene porcentajes más contenidos. El 42,5 % de los encuestados afirma sentir preocupación y exactamente el mismo porcentaje reconoce experimentar enfado hacia él, mientras que un 13,7 % dice sentir orgullo. En el caso de la vicepresidenta Yolanda Díaz, ninguna emoción supera el 40 %.

El estudio le atribuye un 37,3 % de enfado, un 37,1 % de preocupación, un 23,3 % de tranquilidad y un 12,1 % de miedo, configurando un perfil emocional mucho menos polarizado que el del resto de líderes nacionales.

El 78 % siente orgullo por España

El barómetro no solo analiza a los dirigentes políticos. También pregunta por las emociones que despierta España como país. Los resultados muestran que el 78 % de los ciudadanos siente orgullo, aunque un 72 % reconoce experimentar preocupación por la situación nacional.

En Galicia, ese sentimiento de orgullo alcanza el 79 %, mientras que en Castilla y León se aproxima al 95 %. Las cifras descienden en Euskadi, donde se sitúan en el 44 %, y en Cataluña, con un 62,3 %, reflejando las diferencias territoriales derivadas del contexto político.

Según Nieves Lagares, estos datos deberían ser tenidos en cuenta por todas las formaciones políticas, especialmente por aquellas situadas en la izquierda, ya que muestran que el orgullo de pertenencia a España está ampliamente extendido entre la ciudadanía.

Uno de los resultados más llamativos del estudio rompe con la percepción de un país instalado en el pesimismo. Pese a la elevada preocupación por la política y la economía, los investigadores concluyen que, en términos generales, los españoles se consideran personas felices. Para la profesora Nieves Lagares, existe una diferencia entre la percepción que transmite el debate público y la realidad emocional de la ciudadanía. En cambio, cuando los participantes describen con dos palabras a los medios de comunicación, predominan claramente las valoraciones negativas.

Este Barómetro tendrá dos oleadas anuales, siendo la próxima en noviembre, y sus resultados completos se presentarán en el próximo Congreso Español de Ciencia Política y de la Administración.