O CARBALLIÑO (OURENSE), 04/08/2026.- Preparación de pulpos en O Carballiño (Ourense)EFE

El pulpo más famoso de Galicia vuelve a hacer historia: bate el récord mundial con una tapa de 610 kilos

Con diez kilos más que el año anterior lo que le lleva a conseguirlo por decimosexta vez consecutiva

O Carballiño (Orense) ha vuelto a demostrar por qué la Fiesta de Pulpo es una de las grandes citas del calendario gallego. La localidad orensana ha batido este martes, por decimosexta vez consecutiva, el récord de la tapa de pulpo más grande del mundo al elaborar una espectacular preparación con 610 kilos de cefalópodo, diez más que en la edición del pasado año.

La imagen volvió a impresionar a vecinos y visitantes. Un gigantesco plato de madera de 5,37 metros de diámetro, instalado en plena Plaza Mayor, quedó completamente cubierto por el pulpo cortado por más de una treintena de pulpeiros en apenas unos minutos, en una demostración de precisión y coordinación que ya forma parte de la identidad de esta fiesta declarada de Interés Turístico Internacional. «Un año más batimos un nuevo récord mundial. No hay otro igual, de la mano de pulpeiros y pulpeiras que son unos profesionales», celebró el concejal de Cultura, Diego Fernández, durante la elaboración de la tapa.

Diez kilos más que en 2025

La marca supera los 600 kilos alcanzados en 2025, confirmando una tradición que cada verano intenta superar su propia hazaña. «Las expectativas son muy buenas y cada año son mejores. Seguimos creciendo y hay que intentar seguir haciéndolo cada año», aseguró el alcalde en funciones, José Castro-Gil.

La expectación comenzó mucho antes de que salieran los pulpos de las calderas. Horas antes ya se formaban largas colas en el centro del pueblo para conseguir una de las 1.800 raciones preparadas tras la elaboración de la tapa gigante.

Para condimentar semejante cantidad de pulpo fueron necesarios 55 litros de aceite de oliva, ocho kilos de sal y tres kilos de pimentón, ingredientes imprescindibles para una de las recetas más emblemáticas de la gastronomía gallega.

Pero detrás del récord también hay un enorme trabajo artesanal. Las pulpeiras tuvieron que mantener un ritmo frenético de corte mientras soportaban el calor de las grandes calderas, aunque en esta ocasión las temperaturas fueron mucho más suaves que en anteriores ediciones, facilitando la labor.

Miles de personas llegan desde todos los puntos de la comunidad y de otras regiones para degustar uno de los productos más representativos de la cocina gallega, consolidando una fiesta que, año tras año, sigue creciendo en visitantes y repercusión.