Dámaso, el guardia civil que ha asesinado a su expareja en Llanes, en septiembre de 2024Efe

El Guardia Civil que mató a su exmujer le había roto dos dientes de una paliza en 2019 y se libró de la cárcel

El asesinato ha avivado la polémica sobre la protección sobre las mujeres maltratadas y los fallos del sistema Viogén

La denuncia de agosto de 2025 contra su expareja no fue la única que Laura Cruz había presentado contra el que, finalmente, se convirtió en su asesino.

La relación entre los dos guardias civiles había acabado mucho antes. Sin embargo, la obsesión del asesino con la víctima no pasaba desapercibida para nadie de su entorno. Hace un año que la condena por maltrato se hizo firme. Seis años tardó Laura en ver como la Justicia intentaba poner punto y final a su pesadilla. Al menos, eso creía. Sin embargo, su entorno denuncia que el acoso era constante y que una hipoteca que ambos compartían se convirtió en la manera elegida para presionarla.

Sin embargo, ya en 2019 la asesinada le había denunciado por una paliza en la que la agresión fue tal que le partió dos dientes. Con una condena de un año y ocho meses de prisión, el guardia civil no entró en la cárcel, tal y como informa La Voz de Galicia.

Como consecuencia, el agresor no podía portar armas ni acercarse a sus tres hijos. De poco sirvió esta medida ya que forzó la taquilla de un compañero de la Comandancia de Zamora, donde había sido trasladado, y condujo hasta Llanes para colarse en el cuartel donde trabajaba su expareja y matarla de dos tiros. Lo hizo evitando la puerta principal y esquivando al resto de compañeros que terminaron disparándole cuando ya había cometido el asesinato.

Había pasado una semana desde que la Guardia Civil le había informado de que había quedado expulsado tras la apertura de un expediente disciplinario que ya le mantenía apartado del servicio.

Servicio Cinológico

Tal y como informaron fuentes conocedoras a El Debate, el asesino formaba parte del Servicio Cinológico de la Comandancia de Zamora. En septiembre de 2024, su perro Donald —un pastor alemán dedicado a la detección de estupefacientes— se jubilaba tras 11 años de trabajo, más de mil intervenciones administrativas y judiciales y numerosas condecoraciones por la lucha contra el narcotráfico. Durante el acto, se destacaba la generosidad del agente, quien decidió adoptar al animal.

En el vídeo que ha circulado por redes sociales se puede ver al propio Dámaso acariciando al animal junto a sus compañeros.