Las cenizas de los incendios matan las truchas en un río de Galicia y prohíben la pesca
Las cenizas de los incendios matan las truchas en un río de Galicia y prohíben su pesca
Las precipitaciones de abril provocaron el arrastre de cenizas y tierra acumuladas en la cuenca del río
Los grandes incendios forestales que arrasaron Galicia en el verano de 2025 siguen dejando consecuencias. En uno de los ríos afectados, las lluvias torrenciales han provocado el arrastre de grandes cantidades de cenizas y tierra acumuladas en la cuenca, un fenómeno que ha terminado causando la muerte de truchas y ha obligado a la Xunta a prohibir temporalmente la pesca.
La medida afecta al río Soldón, en el municipio lucense de Quiroga, donde el Servicio de Patrimonio Natural ha decretado la prohibición de todas las modalidades de pesca hasta el próximo 30 de septiembre de 2026. La decisión aparece recogida en una resolución publicada este lunes en el Diario Oficial de Galicia (DOG) y llega después de que los agentes detectasen un episodio de mortalidad de truchas en el río, concretamente en el lugar de Rugando.
Este es el origen del problema
El origen estaría en las fuertes lluvias registradas durante varios días a finales de abril. Según el informe elaborado por el servicio de Patrimonio Natural, las precipitaciones de los días 25, 26, 27 y 28 de abril provocaron el arrastre de cenizas y tierra acumuladas en la cuenca del río como consecuencia de los incendios forestales registrados durante el verano de 2025. Y es que, el problema es que el fuego dejó buena parte de la zona sin la cubierta vegetal necesaria para sujetar el terreno. Así, cuando llegaron las lluvias torrenciales, el agua arrastró hacia el cauce los materiales acumulados durante meses.
La inspección realizada por los agentes permitió constatar la mortalidad de truchas, además de una considerable acumulación de lodos y cenizas tanto en las orillas como en el propio lecho del río. El fenómeno fue especialmente visible en la zona de la playa fluvial situada cerca de la desembocadura, donde se concentraron buena parte de los sedimentos arrastrados por las precipitaciones.
La Xunta considera que la situación no es un episodio aislado. El informe advierte de que existe un riesgo de que los arrastres continúen mientras no se recupere la vegetación de la zona afectada por los incendios. La pendiente del terreno y la ausencia de cubierta vegetal favorecen que las precipitaciones puedan volver a movilizar las cenizas y la tierra acumuladas en la cuenca, con el consiguiente impacto sobre el ecosistema fluvial.
Ante esta situación, el Servicio de Patrimonio Natural ha optado por prohibir temporalmente todas las modalidades de pesca en los tramos afectados del río Soldón. El objetivo de evitar nuevas presiones sobre un ecosistema que todavía se está recuperando de los efectos de los incendios.
El caso del Soldón muestra así cómo las consecuencias de los grandes incendios forestales pueden prolongarse mucho más allá del momento en el que las llamas quedan extinguidas.