Gente Joven en la oficina

La paradoja de Galicia: cada vez hay menos jóvenes y tres de cada cuatro siguen viviendo con sus padres

En la comunidad gallega, el 75,8 % de los jóvenes de entre 18 y 29 años todavía vive en la casa familiar

La emancipación de los jóvenes se ha convertido en uno de los grandes retos sociales y económicos de España, y Galicia ofrece una fotografía especialmente reveladora de las dificultades que afrontan las nuevas generaciones para acceder a un empleo estable, conseguir un salario suficiente y, finalmente, independizarse. En la comunidad gallega, el 75,8 % de los jóvenes de entre 18 y 29 años todavía vive con sus padres.

La cifra baja hasta el 62,7 % cuando se amplía la franja de edad hasta los 34 años, pero continúa reflejando las dificultades de una generación para dar el paso hacia una vivienda propia. Los datos forman parte de la radiografía del mercado laboral juvenil presentada por UGT-Galicia.

Los jóvenes y el problema del empleo

La situación adquiere todavía más relevancia en una comunidad que lleva años enfrentándose al reto demográfico. Entre 2011 y 2025, la población gallega de entre 15 y 29 años se redujo un 11,5 %. En ese mismo periodo, sin embargo, la población nacida en el extranjero aumentó un 30,8 %. Además, Galicia se encuentra entre las cuatro comunidades autónomas españolas con una menor tasa de actividad juvenil. El porcentaje se sitúa en el 50,34 %, frente al 53,74 % de media nacional.

Es decir, apenas uno de cada dos jóvenes gallegos participa activamente en el mercado laboral. Y entre quienes sí buscan trabajo, las dificultades tampoco desaparecen: la tasa de paro juvenil alcanza el 18,6 %, más del doble que la tasa de desempleo del conjunto de la población gallega, situada en el 8,3 %. Este escenario ayuda a explicar por qué la independencia económica se retrasa y por qué una parte importante de los jóvenes continúa viviendo en el domicilio familiar incluso cuando supera los 30 años.

La radiografía laboral también muestra algunos avances. UGT destaca especialmente la reducción de la temporalidad entre los trabajadores jóvenes, una evolución que atribuye al impacto de la reforma laboral. En 2021, el 7,7 % de los jóvenes gallegos tenía un contrato indefinido. En 2025, el porcentaje había aumentado hasta el 29,6 %.

Sin embargo, la estabilidad contractual no siempre se traduce en capacidad suficiente para independizarse. De los 125.800 asalariados menores de 30 años que hay en Galicia, el 27,7 % trabaja a tiempo parcial. A esto se suma una importante brecha salarial. Los jóvenes gallegos cobran, de media, un 18,3 % menos que el conjunto de los trabajadores de todas las edades y un 13,6 % menos que los jóvenes del resto de España, según los datos manejados por el sindicato.

El resultado es una generación joven que, pese a representar una parte cada vez menor de la población gallega, se encuentra con importantes obstáculos para acceder a un empleo que permita desarrollar un proyecto de vida independiente. Los datos dibujan así una paradoja: Galicia necesita población joven para afrontar su reto demográfico, pero al mismo tiempo muchos de esos jóvenes encuentran dificultades para trabajar, cobrar salarios suficientes y acceder a una vivienda.