Captura de la página web donde se podían comprar las entradas de la ruta de Laureano Oubiña

Laureano Oubiña cambia la «ruta del narcotráfico» en barco por su bodega tras el veto de la Xunta

El exnarco ofrecerá charlas gratuitas en sus viñedos y avisa al Gobierno autonómico: «Silenciarme en el mar no es lo mismo que silenciarme en tierra»

Lejos de adoptar el perfil discreto que cabría esperar tras haber sido uno de los narcotraficantes más conocidos y perseguidos de los años 80, Laureano Oubiña sigue buscando exprimir comercialmente su controvertida fama. No contento con su perfil de influencer, donde comercializa ropa y el vino de su bodega con su propio sello personal ante sus miles de seguidores en redes sociales, y su faceta como escritor, el conocido exnarco quiso hace unos días montar un tour en barco de «la ruta del narcotraficante».

Un plan que la Xunta de Galicia echó por tierra tras abrir un expediente sancionador por la falta de permisos para ejercer un tour que, en todo caso, debería estar gestionado por una agencia de turismo. Con más de 230 entradas ya vendidas, Oubiña ha decidido ante esto trasladar el formato a tierra firme para cumplir con los asistentes.

Tal y como ha anunciado en las últimas horas, Oubiña sorteará el veto marítimo reubicando la actividad en su propia bodega. Sustituirá la travesía por las rías por una charla presencial en la que los asistentes podrán escuchar su historia de primera mano mientras degustan una copa de vino de su propia cosecha.

«No podemos quedarnos de brazos cruzados sabiendo que gente con vuelos, hotel y todo pagado... estará en mi ciudad. Todos estarán invitados a mi bodegón donde podrán obtener una copa de mi vino, una disculpa uno por uno, sobre lo sucedido», dice en un vídeo en Instagram.

Como colofón a esta invitación en su bodega, Oubiña ha anunciado que ofrecerá una charla completamente gratuita para todos aquellos que ya habían adquirido el billete del tour suspendido. «Contaré mis memorias, mis hazañas, mi vida... como se pretendía hacer en el barco, pero de forma gratuita y mientras la gente puede comer y beber unos vinos, solo por cumplir con la gente y para que la Xunta aprenda que silenciarme en el mar no es lo mismo que silenciarme en tierra», dice.