Fardos encontrados en la descarga
El guardia civil detenido por colaborar con narcos controlaba en su puesto la matrícula de los coches camuflados
El agente encarcelado ha entrado en el centro penitenciario de Topas (Salamanca) donde permanece bajo un protocolo antisuicidio
Una macrooperación desplegada por la Guardia Civil en Muxía (La Coruña) hace dos semanas acabó con más de una veintena de detenidos y la intervención de 1.500 kilos de cocaína.
Entre los arrestados se encontraba M.M., agente de la Benemérita y presunto colaborador con los narcos. Tal y como ha podido saber El Debate, el guardia civil era responsable de automovilismo. Fuentes conocedoras aseguran que este puesto le daba acceso a información privilegiada que podía permitir el torpedeo de la vigilancia a los narcotraficantes.
El detenido podía consultar las matriculas de los coches camuflados y dar información sobre ello a los encargados de las operaciones de tráfico de cocaína. Dada la importancia de la vigilancia oculta, este detalle convertía en una misión aún más difícil a sus compañeros la realización exitosa de su trabajo.
De hecho, el agente llegó a hacer uso de vehículos vinculados a la Guardia Civil en algunas de sus visitas a los narcotraficantes, algo que los agentes constataron en uno de los momentos de la investigación.
Protocolo antisuicidio
El agente encarcelado ha entrado en el centro penitenciario de Topas (Salamanca) donde permanece bajo un protocolo antisuicidio. Por lo tanto, ni comparte vida con presos comunes ni está exento de vigilancia particular.
Fuentes conocedoras revelan que el ánimo del detenido es muy bajo tras su detención y que ha sido este y otros motivos los que han llevado a incluirle en este protocolo específico para evitar daños autolíticos.
Macrooperación
Fue a mediados de este mes de agosto cuando la Guardia Civil desplegó la operación como consecuencia de una investigación previa. Concretamente, esta comenzó en 2025 tras el hallazgo de un narcosubmarino que acabó hundido en mitad de la ría de Camariñas y cuya posible procedencia se vinculaba con Venezuela.
La operación ha sido llevada a cabo por el Equipo Contra el Crimen Organizado con sede en Galicia de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, junto con agentes de la Policía Nacional y del Servicio de Vigilancia Aduanera. La investigación está siendo dirigida por la Sección de Instrucción del Tribunal Central de Instancia Plaza nº 1 de la Audiencia Nacional.
La aprehensión de más de 1.500 kilos de cocaína era sólo la punta del iceberg. La Guardia Civil había tenido conocimiento previo de varias descargas anteriores coordinabas por un grupo de seis personas, entre las que se encontraba el guardia civil detenido.