Fruta para los peregrinos@alvarodecanduas

La idea de un gallego que contrasta con la turismofobia del nacionalismo: «No queremos caminantes desnutridos»

Cada verano, se observan actitudes de rechazo al turismo pese a suponer más del 10 % del PIB para Galicia

En los últimos meses, como pasa anualmente al llegar el verano, el nacionalismo muestra su peor cara. Su rechazo al turismo y su ataque directo a uno de los puntos clave de la economía gallega, llena de insultos las redes sociales y las convierte en un lugar de odio hacia los visitantes. Así pasa también en Galicia.

Sin embargo, la realidad es muy distinta y la turismofobia no representa, ni mucho menos, una mayoría social. Ejemplo de ello es el de Álvaro Gagino, un habitante de una aldea que ha mostrado su iniciativa para dar la bienvenida a los peregrinos. «En esta casa no queremos caminantes desnutridos ni fantasmas con hambre. Coge una pieza, pégale un buen bocado y tira para adelante, que aún te queda mar que ver y costas que subir. ¡E os carozos ao caldeiro!», ha difundido en su cuenta de 'X' junto a unas fotos en las que aparece una fila de frutas para que cojan aquellos que pasen por ahí.

Turismofobia

Una de las principales caras de la turismofobia es el BNG, segunda fuerza parlamentaria en el Parlamento de Galicia. El BNG ha cargado contra el sector turístico gallego al tachar de modelo «a granel» la gestión de la Xunta de Galicia, asegurando que genera situaciones de «saturación» y «comportamientos incívicos» en varios puntos de la comunidad y que tiene consecuencias directas sobre la convivencia y la vida diaria de los vecinos.

La portavoz de Turismo del BNG en el Parlamento de Galicia, Saleta Chao, ha reclamado a través de un comunicado «un cambio de rumbo» para avanzar hacia un modelo turístico planificado y diversificado que se centre en la protección de los residentes y del patrimonio cultural.

«Necesitamos regular la afluencia de visitantes y romper con el modelo del PP, que apuesta directamente por el turismo a granel y porque vienen más y más personas sin valorar el impacto que esto tiene en la ciudadanía y en los vecinos», ha denunciado.

Por otro lado, existen muchos que consideran que el turismo es una actividad fundamental pero piden respeto. Lo hacen, especialmente, por la gran afluencia en ciudades como Santiago de Compostela donde este verano se han podido observar algunas actitudes, pocas, incívicas.