El río gallego que los romanos creyeron que les haría perder la memoriaTurismo de Galicia

El río de Galicia que los romanos se negaron a cruzar por miedo a perder la memoria

Recorrer su cauce permite viajar hasta Portugal siguiendo un río que fue frontera, vía de comunicación y fuente de leyendas

Hay ríos que atraviesan un territorio y otros que forman parte de su historia. En Galicia existe uno especialmente singular, marcado desde hace siglos por una leyenda que llegó a convertir sus aguas en una frontera casi imposible de cruzar.

Lo que hoy es un río más del paisaje gallego, para los romanos era mucho más que eso. Su nombre quedó ligado a una antigua creencia que convirtió sus aguas en una temida frontera. La explicación de aquella historia se encuentra en una de las leyendas más curiosas de la Galicia romana.

El río que los romanos confundieron con el del olvido

Si hay un episodio histórico que convirtió al río Limia en protagonista de una de las leyendas más conocidas de la conquista romana de la Gallaecia, es el que tuvo lugar en torno al año 137 a. C. Fue entonces cuando las tropas comandadas por Décimo Junio Bruto llegaron hasta sus orillas y se negaron a cruzarlo. Los soldados habían identificado el Limia con el Lethes, el mítico río del olvido de la tradición grecorromana, cuyas aguas, según la leyenda, hacían perder la memoria a quien las atravesaba. El temor a olvidar quiénes eran y de dónde venían hizo que se resistieran a continuar el avance.

La historia cuenta que fue el propio general romano quien tuvo que cruzar primero el río para demostrar a sus hombres que el Limia no tenía poderes sobrenaturales.

Según la leyenda, atravesó el río con el estandarte en la mano y, una vez en la otra orilla, comenzó a llamar a sus soldados uno por uno por su nombre. Al comprobar que su general seguía recordándolos, los legionarios perdieron el miedo y cruzaron. Y fue así como el Limia se convirtió en el río gallego del olvido. Una historia que todavía hoy se recuerda cada año con una fiesta dedicada a aquel episodio

Se trata de la Festa do Esquecemento (Fiesta del olvido), que se celebra desde 2001 durante el penúltimo fin de semana de agosto. Durante varios días, Xinzo viaja hasta la época romana y recrea la llegada de las tropas a la comarca, los campamentos, los poblados castrejos, los combates y el famoso cruce del río.

Uno de los ríos más internacionales

Junto con el Miño, el Limia es el gran río internacional de Galicia. De sus 108 kilómetros de recorrido, 41 discurren por el sur de la provincia de Orense y 57 por Portugal, donde recibe el nombre de Lima. Sus primeras aguas aparecen a 975 metros de altitud, en el monte Talariño, en Pardiñas, dentro del municipio de Sarreaus.

Desde allí comienza un recorrido que lo lleva por toda A Limia. En la gran llanura avanza tranquilo antes de alcanzar las montañas de la Sierra del Laboreiro, donde su curso se vuelve más rápido. Después cruza la frontera y continúa por los municipios portugueses de Ponte da Barca, Arcos de Valdevez, Ponte de Lima y Viana do Castelo, localidad que antiguamente era conocida como Viana da Foz da Lima.

El Limia conserva además algunas de las huellas más importantes de la presencia romana en Galicia. Una de ellas es Aquis Querquennis, en Bande, junto al actual embalse de Las Conchas. La construcción de esta infraestructura hidráulica en 1949 para producir energía eléctrica inundó unas 631 hectáreas entre Bande, Lobeira y Muíños y dejó bajo las aguas antiguos puentes y parte de la vía romana.

El recorrido del Limia permite así viajar hasta Portugal siguiendo un río que fue frontera, vía de comunicación, fuente de leyendas y eje de un territorio transformado por el hombre.