El alcalde de Vigo, Abel CaballeroEP

«Podría parar mañana el abastecimiento de agua a Nigrán y Bayona»: la advertencia de Abel Caballero a la Xunta

El alcalde de Vigo se atribuye en exclusiva la salvación de la zona y carga con dureza contra la Administración autonómica

Las disputas por el agua en Galicia suman un nuevo capítulo. El alcalde de Vigo, Abel Caballero, ha presumido este lunes de que el municipio de Bayona ya se abastece con recursos olívicos, recalcando de forma desafiante que su ayuntamiento «no está obligado» a prestar este servicio y advirtiendo de que podría «parar mañana el abastecimiento a Nigrán y a Bayona» si así lo decidiera.

En esta misma línea de confrontación, el regidor olívico ha aprovechado sus declaraciones remitidas a los medios para atribuirse en exclusiva la salvación de la comarca y cargar con dureza contra la Administración autonómica. Caballero ha presumido de que el Ayuntamiento de Vigo «acaba de resolver un problema importantísimo» de Bayona, un municipio que, según sus palabras, «estaba al borde de quedarse sin agua» mientras la Xunta «no hace nada».

«Si no llega a intervenir Vigo, y se lo quiero decir a los ciudadanos de Bayona, la Xunta de Galicia hubiera dejado a Bayona sin agua», ha remarcado Abel Caballero para incidir en el presunto abandono institucional que atribuye al Gobierno gallego.

Unas palabras que llegan después de que la Xunta de Galicia advirtiese a Abel Caballero que el agua es un recurso público que no es patrimonio del alcalde de Vigo y que el propio plan municipal de gestión del riesgo de sequía contempla aportar agua a Bayona.

También el director de Augas de Galicia, Roi Fernández, dirigiese unas palabras al regidor de Vigo, acusándolo «tergiversar» los datos sobre las pérdidas de agua en las redes municipales. En su comparecencia, al igual que ya había hecho la consejera de Medio Ambiente, señaló que el propio Ayuntamiento olívico reconoce en su Plan Municipal de Emergencias y Riesgo de Sequía, en un documento de 2024, que a pesar del «esfuerzo» no había podido bajar a la cifra del 20 % de pérdidas, que es lo máximo que permite la ley. Pese a ello, apunta que el alcalde olívico presume de que esas fugas son poco más del 6 %.