Juicio contra el acusado de intentar asesinar a su expareja prendiéndole fuego en Vigo. EUROPA PRESS 08/9/2026EUROPA PRESS

Condenado a casi 17 años de cárcel el hombre que intentó matar a su expareja prendiéndole fuego en Vigo

La víctima sufrió quemaduras de segundo y tercer grado en casi el 30 % de su cuerpo y permaneció un mes en coma ingresada en la UCI

La Audiencia Provincial de Pontevedra ha condenado a casi 17 años de prisión al hombre que intentó asesinar a su expareja en Vigo rociándola con gasolina y prendiéndole fuego. La víctima sufrió quemaduras de segundo y tercer grado en casi el 30% de su cuerpo y permaneció un mes en coma ingresada en la UCI.

La sección cuarta de la Audiencia Provincial considera probado que los hechos ocurrieron durante la mañana del 14 de septiembre de 2024, cuando el acusado, Borja R., esperó a su expareja después de que esta hubiera decidido poner fin a la relación unas semanas antes.

Así sucedieron los hechos

La mujer salía de la vivienda familiar para dirigirse a trabajar cuando el hombre la agarró por el pelo desde la espalda, la arrastró y le dijo que se iba a «enterar». A continuación, la roció con gasolina y le prendió fuego antes de decirle «adiós».

La víctima intentó apagar las llamas rodando por el suelo mientras el acusado permanecía junto a ella. En un momento dado, se quedó quieta para que el hombre se marchara y, cuando este comenzó a abandonar el lugar, trató de alcanzar la puerta para pedir ayuda. Sin embargo, el condenado regresó e intentó agarrarla para impedir que pudiera escapar y avisar a otras personas. Las llamas se lo impidieron y finalmente huyó. La mujer consiguió echarse agua por encima con una manguera mientras gritaba y pedía auxilio a sus familiares.

Las lesiones fueron de extrema gravedad. La víctima sufrió quemaduras de segundo y tercer grado en casi el 30 % de su cuerpo y tuvo que permanecer ingresada en la UCI, en coma, durante un mes. A las secuelas físicas y estéticas se suman importantes consecuencias psicológicas. La mujer padece síndrome de estrés postraumático y necesita continuar recibiendo asistencia psicológica.

La sentencia también considera probado que el acusado había mantenido durante la relación una conducta de control hacia su pareja, con menosprecios e insultos, y que no aceptó la ruptura. El tribunal concluye que actuó movido por un sentimiento de superioridad y posesión hacia la mujer, con la intención de dominarla y menospreciarla.

La víctima «clara, coherente y precisa»

Durante el juicio, Borja R. aseguró que no recordaba lo ocurrido y manifestó estar arrepentido. También alegó que era consumidor de drogas y llegó a responsabilizar a la propia víctima de las discusiones de la pareja, al sostener que era posesiva y celosa. La Audiencia, sin embargo, no considera acreditadas las circunstancias atenuantes de alteración psíquica o intoxicación, ni tampoco la confesión.

Los magistrados otorgan plena credibilidad a la declaración de la víctima, que califican de «clara, coherente, precisa, concreta y centrada». Según la resolución, su relato no estuvo motivado por ningún ánimo espurio y quedó corroborado por las declaraciones de otros testigos.

La Audiencia Provincial considera al acusado autor de un delito de maltrato habitual y otro de asesinato en grado de tentativa, ambos con las agravantes de parentesco y género. La suma de las penas asciende exactamente a 16 años, 11 meses y 29 días de prisión. Además, el condenado no podrá comunicarse ni acercarse a su expareja durante 31 años y tendrá prohibido portar armas durante tres años.

La sentencia establece también indemnizaciones que alcanzan casi 840.000 euros por las lesiones, el daño moral y los gastos médicos derivados de la agresión. El tribunal lo absuelve, en cambio, del delito de acoso por el que también había sido procesado. La resolución todavía puede ser recurrida en apelación ante el Tribunal Superior de Justicia de Galicia (TSXG).