Más de 2.500 huevos, chorizo y cientos de tapas gratis: la fiesta gastronómica que llega a Galicia este sábado
El pueblo de 581 habitantes de Galicia que está de celebración con 2.500 huevos y 900 tapas gratis
Se trata de una celebración para poner en valor una cocina próxima, basada en productos habituales y en recetas capaces de reunir a muchas personas alrededor de una misma mesa
Galicia mantiene en septiembre el pulso de sus fiestas populares. Aunque el verano va llegando a su fin, las celebraciones continúan llenando pueblos y parroquias de música, reuniones familiares y, sobre todo, comida. Porque si hay algo que forma parte de la cultura gallega es sentarse alrededor de una mesa y convertir prácticamente cualquier producto en motivo para reunirse.
Hay fiestas dedicadas al pulpo, al marisco, al pan, a la empanada, a la carne o a diferentes pescados. Pero también existen celebraciones que ponen en el centro productos mucho más cotidianos. Este sábado 12 de septiembre, una pequeña parroquia de Lugo volverá a rendir homenaje a una combinación de huevos, patatas y chorizo con una celebración que alcanza ya su cuarta edición. Y lo hará a lo grande: están previstos más de 2.500 huevos, entre 1.600 y 1.700 raciones para el almuerzo popular y hasta 900 tapas gratuitas durante la jornada gastronómica.
Un pueblo alrededor de un plato sencillo
La cita tendrá lugar en Ribeiras do Lea, una parroquia perteneciente al municipio de Castro de Rey, en Lugo, que cuenta con apenas 581 habitantes. La celebración alcanza este año su cuarta edición y está organizada por la Asociación de Vecinos de la localidad, con la colaboración del Ayuntamiento, la Xunta de Galicia y Agacal. El objetivo es reunir nuevamente a miles de personas alrededor de la gastronomía, la artesanía y las tradiciones locales.
El plato homenajeado es el de los huevos rotos con chorizo, uno protagonista que encaja con la filosofía de la fiesta: recuperar y poner en valor una cocina próxima, basada en productos habituales y en recetas capaces de reunir a muchas personas alrededor de una misma mesa.
La jornada comenzará a las 11:30 horas con la apertura de la Feria de Artesanía y Artesanía Alimentaria. Allí podrán conocerse productos y trabajos vinculados a la tradición de la zona. A las 12:00 horas será el turno de las vespas clásicas, con una concentración y posterior ruta por distintos núcleos de la parroquia. La habitual exposición de coches clásicos da paso este año a estas motocicletas históricas.
También habrá espacio para los oficios tradicionales. A las 12:15 horas están previstas demostraciones de trabajos de zoqueiros, canteros, artesanos de la madera y cesteros, entre otros. Aunque el gran reclamo llegará un poco después.
Hasta 900 tapas gratis
A las 13:00 horas comenzará un showcooking en el que dos cocineros prepararán distintas elaboraciones con huevo, chorizo casero y productos de proximidad. Lo más atractivo para quienes se acerquen hasta Ribeiras do Lea será que podrán probar gratuitamente las diferentes propuestas. Los organizadores calculan que se repartirán entre 800 y 900 tapas gratis, una degustación que servirá como aperitivo antes del gran momento gastronómico del día.
La comida popular comenzará a las 14:45 horas bajo una gran carpa. El menú tiene como protagonista, evidentemente, a los huevos rotos con chorizo, acompañados de patatas, panceta y pimientos. Antes habrá empanada de carne y después llegará la larpeira como postre, además de café con gotas y bebida, con agua, refrescos y vino.
El menú tiene un precio de 23 euros para los adultos y 15 euros para los niños de entre 3 y 15 años. Los menores de tres años podrán comer gratuitamente. Los asistentes recibirán además un plato conmemorativo de barro de 26 centímetros, un recuerdo de esta peculiar fiesta gastronómica.
En una comunidad acostumbrada a convertir sus productos y recetas en fiestas multitudinarias, Ribeiras do Lea demuestra que no hace falta recurrir al marisco ni a los grandes manjares para organizar una celebración gastronómica. A veces, unos huevos fritos, unas patatas y un buen chorizo son suficientes para reunir a todo un pueblo y atraer a visitantes de fuera.